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la laguna

Un manto verde para el Corpus Christi

Cerca de 70 alfombristas y cientos de personas salen a la calle para participar en una tradición que tiene más de cinco siglos

Fotos FRAN PALLERO

Las principales calles del casco de La Laguna se cubrieron ayer de las tradicionales alfombras para celebrar la festividad de Corpus Christi, que culminó con la solemne procesión que partió por la tarde de la catedral. En la presente edición han participado cerca de 70 alfombristas pertenecientes a diversos colectivos, asociaciones, centros educativos, hermandades religiosas e incluso familias que desde el sábado elaboraron espectaculares tapices de gran colorido y belleza, sobre los que transitó la sagrada forma. El Ayuntamiento de La Laguna, a través del Área de Fiestas, colabora anualmente en la confección de estas alfombras aportando parte del material que se emplea. En esta ocasión, contribuyó con 30.000 kilos de marmolina que se tiñó de colores y 40 caminos de brezo tostado y negro, ingrediente este último que sirve también para cubrir los márgenes entre pasillos; además, aportó cuerdas para elaborar los dibujos, papel para cubrir el suelo donde se hacen las alfombras y tizas, entre otros materiales.

La festividad del Corpus Christi es una de las procesiones y celebraciones religiosas más antiguas de la isla de Tenerife, con más de cinco siglos de antigüedad. En La Laguna, su impulsor fue el antiguo sacristán de La Concepción, Luis Marrero, quien en el año 1907 fue el precursor de la primera alfombra de flores.

Mucho antes, en mayo de 1496 -poco después de la conquista de Tenerife-, el Cabildo ordenó que se celebrara en mayo. Era tradición enramar y embellecer las calles por las que procesionaba el Santísimo Sacramento. En un principio, se trataba solo de esparcir brezo con pétalos y flores de distintos colores. Fue en La Orotava donde se empezaron a diseñar los tapices como los entendemos hoy en día. Y fue Leonor Castillo de Monteverde la primera en trasladar esta idea a La Laguna, siendo aceptada rápidamente por el resto de familias. Como curiosidad, la fiesta del Corpus en el siglo XVIII era la que mayor presupuesto municipal tenía, un total de 3.000 reales.

Actualmente, la tradición de la festividad del Corpus también se celebra en otros barrios del municipio lagunero, como Valle de Guerra, Tejina, Punta del Hidalgo, Finca España y Taco.

Una ardua y efímera labor que se transmite de padres a hijos

El Ayuntamiento se encarga de tostar el brezo y de adquirir y repartir el resto de materiales, tanto para las alfombras que se realizan en el casco como las que se elaboran en otros puntos del municipio. En su confección participan familias, asociaciones, centros escolares, colectivos, etc., que elaboran cada año maravillosas alfombras de flores en las calles laguneras.

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