
El presidente del PP y del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, advirtió ayer de que la “radicalidad” se ha instalado en una parte de la política española y que es “aún peor” para el futuro del país que una vuelta a la gestión de los socialistas, porque son políticas “derrotadas por la pura realidad hace ya muchos años”. “La radicalidad es real en España”, avisó cuando falta poco más de un mes para las elecciones generales. Así se pronunció Rajoy en un acto en el madrileño Parque del Retiro, donde un espontáneo irrumpió al grito de “Sois la mafia” y “Sois la corrupción” en el momento en que el presidente popular estaba posando en foto de familia con los cabezas de lista al Congreso a los comicios del 26 de junio.
En su discurso, Rajoy se ciñó a sus mensajes habituales de campaña, una breve intervención en la que no hizo ninguna referencia a la corrupción política ni a la noticia del requerimiento de una fianza de 1,2 millones por la Audiencia Nacional como responsable civil subsidiario en la causa sobre los papeles de Bárcenas.
Tampoco entró a valorar los últimos mensajes del expresidente José María Aznar, que pidió un pacto nacional de estabilidad para reducir el déficit y lamentó -en un artículo en ABC- que la “respuesta oficial” a su advertencia sobre la relajación del objetivo de déficit fuese una “errada comparación con la primera legislatura del Gobierno del PP”.
Rajoy hizo hincapié en la “moderación” y “la estabilidad” que ofrece el PP, advirtiendo contra los extremismos. De hecho, aseguró que “la radicalidad es real en España” y añadió que dentro de la clase política española hay quien está “instalada en ella”. “Creo que lo peor que puede ocurrir es volver a los años anteriores al Gobierno del PP, que generaron una crisis de considerables proporciones, y sería peor aún apostar por ideologías, planteamientos y políticas derrotadas por la pura realidad hace ya muchos años”, proclamó.
Rajoy reconoció que es posible que muchos españoles estén “molestos” porque hay que repetir las elecciones y se puedan sentir “defraudados” porque no se les ha dado una solución tras las elecciones de diciembre. Sin embargo, les dijo que es “muy importante” que el próximo 26 de junio vayan a votar. “Nos jugamos mucho”, avisó el presidente del Gobierno en funciones y máximo dirigente del Partido Popular.
