Como buenos realejeros la familia González y González apostó por La Laguna.Es que siempre los naturales de Los Realejos se mantuvieron unidos a la histórica capital de Tenerife desde los tiempos de la conquista, a pesar de que La Orotava se convirtió en Villa jurisdiccional en 1648, cuando Felipe IV reinaba en la España del mini cambio climático, y Franchy Alfaro apostó por el Puerto de La Orotava. Lo cierto es que la familia González y González se estableció en San Cristóbal de Laguna y sus hijos contribuyeron entonces a conformar la química y el arte de Tenerife, de Canarias y de España. Sobre todo la química orgánica y el arte abstracto, de manos de los hermanos Antonio y Pedro, respectivamente. El primero como catedrático en la Universidad de La Laguna y como senador real, al principio de la democracia moderna; el segundo, como alcalde electo en 1979 y pionero del arte abstracto,que conoció Venezuela a mitad del siglo XX adonde había ido a pintar otro canario, Juan Ismael, y a ejercer el magisterio universitario su paisana María Rosa Alonso. Antonio no tuvo descendencia pero sí dejó un legado de químicos que formaron una familia muy singular combinando la naturaleza con la salud. Pedro si tuvo hijos y uno de ellos, Pedro Zerolo, pasará a la historia política española por cuanto aportó su nombre a una plaza municipal en Madrid.Pedro González falleció un 15 de mayo, festividad de San Isidro, cuando se le había agotado la paleta de colores que le dio la vida y las bellas artes. Se marchó el mismo día que se inauguraba en la capital española la plaza Zerolo, homenaje a su hijo Pedro, que tomó el apellido de su madre.Otro hermano de los González era médico y amigo de Luis Molowny, el Mangas, y de mi hermano Francisco, que fue alcalde de La Orotava al mismo tiempo que Pedro González lo era de La Laguna, en 1979. Era la época de la Transición política, que nos afectó de manera clara en el ejercicio de la democracia, cuando conocimos entre otras cuestiones, la distribución de competencias entre las diferentes administraciones y vivimos, además del golpe de estado de Tejero, los enfrentamientos políticos interadministrativos por culpa de los residuos sólidos en la lagunera Montaña del Aire, en los que Pedro salió airoso y ejerció el mando en plaza con huelga de hambre incluida. Nosotros participamos con el PSOE a la hora de posicionarnos y coincidimos con ellos en la modernización de los barrios, con la luz, el agua y las viviendas sociales de protagonistas. No obstante Pedro González, más que político fue un pintor excepcional, y Brigitte Bauer, su amiga alemana, siempre me lo recordaba.
Pedro González
No obstante Pedro González, más que político fue un pintor excepcional, y Brigitte Bauer, su amiga alemana, siempre me lo recordaba
