
El Sur ya no es lo que era. Obviamente la comarca hoy no tiene nada qué ver con lo que fue hace 40 o 50 años, ni desde un punto de vista económico ni poblacional. El turismo, y paralelamente la construcción, han transformado esta zona de la Isla que ha pasado a formar parte del catálogo de tierras de oportunidades. A este factor hay que unir otro que empieza a ganar cada vez más peso: la unidad institucional.
El Sur ha dejado atrás el papel histórico de víctima y de repúblicas independientes aisladas y da los primeros síntomas de comenzar a funcionar articuladamente como una gran área metropolitana a través de un conjunto de acciones que pasan por encima de las siglas políticas de cada ayuntamiento. El nuevo ciclo tiene mucho que ver con la apuesta de los alcaldes veteranos -algunos llevan más de 20 años como regidores- que ven un cierto debilitamiento de los liderazgos políticos tradicionales de la isla de Tenerife. El Sur ahora cuenta y sus mandatarios están convencidos de que esta oportunidad no se puede dejar escapar.
El momento político ayuda. De los nueve municipios de la comarca (de Fasnia a Santiago del Teide), el Partido Socialista tiene seis alcaldías, Coalición Canaria dos (ambos partidos son aliados en el Gobierno de Canarias) y el Partido Popular una. La interlocución de los barones del PSOE en el Ejecutivo regional nunca ha sido tan influyente, sobre todo después de que la actual vicepresidenta, Patricia Hernández, resultara elegida candidata a la presidencia en las últimas elecciones autonómicas gracias a la movilización de dirigentes y afiliados del Sur. Agrupaciones socialistas como las de Adeje y Granadilla de Abona jugaron en ese sentido un papel muy activo.
Esa sintonía se ha podido visualizar a lo largo de este tiempo con visitas frecuentes a la comarca de la propia vicepresidenta y de los consejeros de Sanidad, Obras Públicas y Presidencia que, paralelamente, han provocado encontronazos con el presidente del Cabildo, Carlos Alonso (CC), que no ha podido disimular su malestar en declaraciones a los medios o en las redes sociales al sentirse puenteado por los miembros del Gobierno en asuntos como las visitas a las obras del Hospital del Sur o la construcción del tramo suroeste del anillo insular.
Pero la novedad ahora es que el frente, cada vez más visible, que han formado históricamente los alcaldes socialistas ha roto en esta ocasión la barrera de las siglas políticas y se ha ampliado al resto de municipios con mandatarios nacionalistas y populares. Les unen reivindicaciones comunes, como la demanda de una solución para el tramo de autopista entre San Isidro y Adeje, donde circulan cada día más de 75.000 vehículos que generan atascos kilométricos; la construcción de una segunda pista del aeropuerto del Sur que evite que cualquier incidencia paralice las instalaciones como ocurrió el 23 de noviembre de 2015 por los problemas con el tren de aterrizaje de una aeronave; o la habilitación de una segunda vía en el anillo insular entre Santiago del Teide y Adeje para facilitar la fluidez de tráfico en este tramo de 14 kilómetros en el que ahora ni siquiera se puede adelantar.
La creación de empleo, obviamente, es otra de las prioridades que comparten los ayuntamientos, además de que cada uno de ellos tenga que lidiar diariamente con asuntos más domésticos como las obras de saneamiento, el mantenimiento de los servicios sociales o la creación de las condiciones para atraer inversiones.
Las escenificaciones del buen rollito entre los diferentes municipios no han dejado de repetirse en los últimos meses. El 25 de noviembre de 2015 los alcaldes comparecieron públicamente por primera vez tras la firma de un manifiesto, promovido desde Granadilla por Jaime González Cejas, en el que exigían la declaración de “obra prioritaria” para la construcción de una nueva pista en el aeropuerto Reina Sofía. Aquella fotografía del lobby del Sur tendría continuidad el 18 de marzo con una segunda cumbre en la que los mandatarios sureños, además de reiterar la batería de peticiones anteriores, incorporaron al listado de demandas la apertura de un Punto de Encuentro comarcal en Arona para recoger y entregar a menores entre progenitores en situación de conflicto.
La última reunión se celebró en Vilaflor el 22 de abril y en ella los alcaldes acordaron pedir algunas aclaraciones a la Ley del Suelo, sobre todo en lo concerniente a la definición de los asentamientos rurales y a las intervenciones excepcionales por cabildos y Gobierno. Además, los mandatarios propusieron a la Federación Canaria de Municipios (Fecam) la elaboración de una ordenanza tipo sobre edificación ante posibles riesgos tras el derrumbe del edificio de Los Cristianos. El cuarto encuentro aún no tiene fecha cerrada aunque sí lugar: se celebrará en Arico.
La colaboración municipal avanza entre las concejalías
La colaboración intermunicipal también tiene otro escenario, en un segundo escalón, que se encargan de materializar los concejales de las diferentes áreas. La última es la que planean los ediles de Educación para crear una identidad educativa común estableciendo políticas de cooperación y elaborando un documento donde se plasmen un conjunto de acciones que consideran preferentes y que a la vuelta del verano presentarán a la Consejería. Los ayuntamientos avanzan, por otra parte, en la idea de producir más cultura compartiendo actividades, potenciando la oferta y abaratando gastos.
También está en marcha un proyecto en el que participan Fasnia, Arico, San Miguel, Vilaflor, Granadilla, Arona, Adeje, Guía de Isora y Santiago del Teide, y cuya viabilidad depende de la Unión Europea, para potenciar el ecoturismo en la zona de medianías. Otro de los ejemplos es la Red de Municipios del Sur por la Igualdad de Género, que reúne periódicamente a concejales y técnicos.
