
El Tacuense femenino hizo historia el pasado domingo en Badalona tras hacerse realidad el sueño del ascenso a la Primera División, al imponerse en el choque de vuelta de la eliminatoria final al Seagull. Muchos sinsabores a lo largo de numerosas fases de ascenso que se quedaron en nada, pero que ahora se han visto recompensados con la llegada a la élite. Es de justicia que el Tacuense y su afición vean fútbol de Primera la próxima temporada en el Pablos Abril. El club de Taco trabaja como nadie el tema de la cantera y el mayor ejemplo es el ascenso del equipo filial a la Segunda División. Ahora queda por delante un reto apasionante, difícil, pero muy atractivo para la UD Tacuense. Muchos años han costado para lograr este logro y las decisiones que se tomen en los despachos a partir de ahora pueden ser clave para que el ascenso del Tacuense no sea flor de un día y se consolide en la Primera División. Uno de los baluartes del Tacuense es su entrenador, Javier Márquez, que, apenas sin voz, repasó las últimas horas de un acontecimiento histórico para Tenerife y para Canarias.
–Impecables las dos eliminatorias de ascenso que han hecho sus jugadoras frente al Madrid y al Seagull de Badalona.
“Todo salió como habíamos planteado, con unos partidos muy complicados en casa, pero fuera los resolvimos a la perfección. Habíamos analizado muy bien a los dos rivales, sabíamos lo que teníamos que hacer y supimos meterles mano en sus puntos débiles y tapar lo mejor posible sus virtudes. Las dos eliminatorias, que fueron ante dos conjuntos muy diferentes, salieron bastante bien”.
–¿Cómo se lleva la resaca de tanta felicidad vivida a lo largo de un día histórico?
“Todavía lo estoy asimilando. Es algo que cuesta creer porque cuesta mucho trabajo llegar hasta aquí. Son muchos años, mucha gente detrás que ha pasado por aquí, muchas jugadoras a las que hay que agradecer porque cada una ha puesto su granito para poder llegar hasta donde ha llegado este club. La verdad es que todavía cuesta creerlo”.
–Gran recibimiento de los familiares y aficionados cuando llegaron al aeropuerto Tenerife Norte Los Rodeos.
“Fue un recibimiento acorde a lo que se merecen estas jugadoras. Han conseguido el sueño que todos queríamos, que toda la gente llevaba esperando. Con pundonor y coraje han luchado hasta el final para conseguir el objetivo”.
–De cara a un futuro que ya está a la vuelta de la esquina, ¿cómo encara la UD Tacuense su primer año en la élite?
“Estos días son un poco de locura. De atender muchos compromisos, disfrutar de este logro y, cuando pasen unas horas, ya nos pondremos a trabajar porque la Primera División no tiene nada que ver con la Segunda. Hay que conformar una plantilla acorde a la categoría, porque no hemos conseguido este logro para dejarlo escapar tan fácil”.
–Dos equipos tinerfeños en Primera División. Se avecinan unos derbis apasionantes.
“Será un derbi histórico y apasionante. Todas las jugadoras se conocen. Si en Segunda eran partidos increíbles, me imagino que en Primera División aún será mejor porque irá más público. Además del Granadilla, jugaremos ante equipos muy poderosos, con mucho nombre y tendrá una gran repercusión”.
–Por último, este ascenso tiene un nombre propio para la familia de la UD Tacuense: Enrique Rivero
“Es mi hermano, mi amigo. Siempre estará conmigo y en mi corazón. Formamos una dupla inseparable, pero desgraciadamente no puede estar aquí con nosotros, pero siempre me acordaré de todo lo que hizo con el grupo. Este ascenso va por él; se hubiese puesto muy feliz de ver cómo su trabajo llegó al destino que merecía”.
