La Unidad de Tecarterapia de Hospital Parque se ha convertido en uno de los centros de referencia para el tratamiento de lesiones deportivas por las ventajas que esta técnica ofrece a la hora de acelerar la recuperación, al mismo tiempo que se aplica como coadyuvante en otras patologías, en especial las oncológicas.
La fisioterapeuta de Hospital Parque Noemí Hernández explica que la tecarterapia es una técnica novedosa que basa su funcionamiento en la utilización de los cambios controlados en la temperatura de los tejidos, lo que permite modificar su microcirculación y oxigenación, propiciando que se regeneren con mayor rapidez.
Sus buenos resultados le convierten en una de los tratamientos más utilizados por los deportistas para curar lesiones como las roturas y sobrecargas musculares, los procesos inflamatorios como bursitis o capsulitis, las fracturas óseas, las lesiones de menisco, de ligamentos o del tendón de Aquiles. También se aplica en el caso de contracturas, tendinopatías y en procesos dolorosos de espalda. No obstante, añade que, además de su carácter terapéutico, la tecarterapia se aplica también para mejorar la preparación de los entrenamientos de competiciones.
Noemí Hernández señala que desarrolla Hospital Parque en este campo la Metodología Sinérgica al Cuidado de la Salud, una práctica vanguardista que incluye la acción combinada de técnicas manuales, de tecnologías avanzadas en la transmisión de impulsos eléctricos y de productos formulados con ingredientes funcionales a través de aceites esenciales específicos para cada caso.
Explica que la estimulación eléctrica juega un papel clave, ya que actúa sobre la temperatura en zonas biológicas identificadas. La modulación adecuada de dicha temperatura produce una aceleración de los procesos biológicos naturales del organismo, lo que se evidencia en reacciones como la reducción de la inflamación, del dolor, así como una mejora en la movilización del oxígeno, entre otros aspectos.
La fisioterapeuta de Hospital Parque señala que el diseño de la terapia se lleva a cabo en función de las necesidades de cada paciente, lo que favorece que se alcancen mejores resultados. No obstante, apunta que se puede conseguir una rápida recuperación con un tratamiento de 5 a 7 sesiones.
Por otro lado, Noemí Hernández destaca que, además del papel que esta terapia juega en la recuperación de las lesiones deportivas, su aplicación ofrece también buenas expectativas como coadyuvante en el tratamiento de otro tipo de patologías.
Estos resultados se dejan ver en especial en el tratamiento de los procesos tumorales, en cuyo caso la oxigenación y la microcirculación permiten mejorar la remisión.
A esto se suma también su presencia en el tratamiento de otras patologías como artritis, reuma, esclerosis múltiple, fibromialgia, así como para abordar el dolor o facilitar la recuperación tras intervenciones quirúrgicas.
