La Guardia Civil investiga a cinco personas como presuntas autoras de un delito de maltrato animal, individuos a los que se les imputan también los delitos de falsedad documental y estafa en relación con el comercio internacional de animales de compañía.
Entre los investigados se encuentran los responsables de dos núcleos zoológicos ubicados en Fraga (Huesca) y Guadalajara, dos veterinarios y el gerente de un establecimiento de venta de animales de Zaragoza.
Entre los días 26 de febrero y 1 de julio, el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil de Zaragoza, a través de denuncias e informaciones recibidas, tuvo conocimiento de varias irregularidades cometidas en un núcleo zoológico de la localidad oscense de Fraga y en una tienda dedicada a la venta de animales con sede en Zaragoza.
Estas informaciones apuntaban a la diferencia evolutiva entre la edad real de los perros adquiridos en estos establecimientos y la que figuraba en los pasaportes aportados a las personas que los habían adquirido, la presencia de parasitosis en los canes y que, supuestamente, habían sido desparasitados.
A consecuencia de enfermedades anteriores a su adquisición, varios de estos animales habían fallecido en los días próximos a su compra e, incluso, en uno de los casos constaba, en el pasaporte, haber sido vacunado frente al virus del moquillo y, según la cínica veterinaria donde fue reconocido, no se detectaron en el animal anticuerpos frente a este virus.
Ante estos hechos, el SEPRONA de la Guardia Civil de Zaragoza comenzó la denominada operación ‘Chira’ encaminada al esclarecimiento de estas irregularidades.
INSPECCIÓN EN FRAGA
En la inspección que los agentes realizaron el día 26 de abril a las instalaciones del núcleo zoológico de Fraga se comprobó que en una de las zonas, compuesta por dos habitaciones claramente diferenciadas, existían un total de 26 cajones grandes de plástico, conteniendo perros cachorros de diferentes razas y sexos, haciendo un total de 67 animales que, según su responsable, estaban disponibles para su venta, existiendo en las instalaciones un total de 182 canes vivos.
En otra zona de las instalaciones, dedicada a almacén, se encontró un arcón-congelador observando en su interior una bolsa conteniendo un número indeterminado de cachorros muertos congelados y que el responsable no puede determinar el número exacto.
Asimismo, se realizó una inspección en la tienda de animales de compañía ubicada en Zaragoza, pero al solicitarle la documentación sobre los perros que había vendido y que procedían de la República Eslovaca, no pudo aportarla en ese momento manifestando que se la solicitaría a la empresa suministradora, siendo ésta la ubicada en la provincia de Huesca y que aportó después facturas de una empresa cuyo domicilio social se encuentra en Guadalajara.
Durante la investigación de estos hechos, el SEPRONA pudo constatar mediante la aportación de diferentes informes de distintas clínicas veterinarias, por parte del Colegio de Veterinarios de Zaragoza, que en perros procedentes de la República Eslovaca la edad real de estos no se correspondía con la reflejada en los pasaportes. Igualmente, informes facilitados por distintas clínicas veterinarias de Zaragoza verificaban estos extremos.
DENUNCIA EN LA RIOJA
En el transcurso de esta investigación, se tuvo conocimiento también de una denuncia, presentada ante el SEPRONA de La Rioja, por la compra de un perro que resultó estar enfermo y finalmente falleció y, al ser comprobado, se pudo saber que se encontraba dentro de la documentación analizada relativa al núcleo zoológico de la localidad de Fraga.
De la documentación revisada, correspondiente al núcleo zoológico de Fraga, relativa al periodo de tiempo transcurrido entre el 1 de enero y el 30 de marzo de este año y procedente de la República Checa, se comprobó la entrada de 413 cachorros, 46 de los cuales habían fallecido, apareciendo como no encontrados en las bases de Registros de animales de compañía de Aragón (RIACA) y del Registro Español de identificación de animales de compañía (REIAC) un total de 152 animales, además de 83 canes que habían tenido entrada, pero no habían sido anotados en el libro de registro.
Además, en el Libro de Registro del núcleo zoológico se observó el registro de 573 animales, figurando 65 como fallecidos, así como numerosas irregularidades en los pasaportes, relativos a la edad, pasaportes españoles expedidos a perros procedentes de Eslovaquia y con datos que no constaban ni en la base del RIACA ni en los nuevos pasaportes.
En el estudio de la documentación aportada en la tienda de animales de Zaragoza se detectaron numerosas irregularidades como la expedición de pasaportes a perros procedentes de la República Eslovaca, vacunaciones antirrábicas, realizadas en España, anteriores a la entrada de los perros en el país.
Por estos hechos están siendo investigadas cinco personas como presuntas autoras de los delitos de maltrato animal, falsificación documental y estafa. No se descarta la posibilidad de que pudieran aparecer más personas implicadas en el territorio nacional. Las diligencias instruidas han sido entregadas este viernes en el Juzgado de Guardia de Zaragoza.

