
Un equipo que quiere estar orgulloso de su barrio, dejando atrás viejos clichés caducos, que nada tienen que ver con los valores que tratan de inculcar y que quieren mantener vivos. La AD Añaza necesita 6.000 euros para poder competir la próxima temporada, o, mejor dicho “para que ningún niño del barrio se quede sin jugar a fútbol”.
Sergio de Armas es el presidente del club y mantiene una “auténtica obsesión” que pasa porque “independientemente de sus circunstancias” ningún niño que quiera jugar en el Añaza deje de hacerlo: “Nadie se va a quedar sin practicar deporte en este barrio por no tener recursos económicos”.
Para poner a funcionar prebenjamín, benjamín, alevín, el de Regional y el conjunto femenino necesitan, precisamente, recursos económicos, porque materia prima tienen de sobra.
Paco Pérez es miembro de la directiva además de entrenar a varios de los equipos de la entidad. Sabe de la importancia del equipo para el barrio y espera que la filosofía del club, que jamás ha impedido a un jugador abandonar el mismo si tenían una oferta económica de otro equipo, les siga funcionando: “Nos hacen un favor por jugar con nosotros porque nosotros no podemos pagar. Si algún jugador viene con una propuesta de otro sitio le damos la carta de libertad sobre la marcha. Es nuestra manera de ser”.
Con un equipo de Regional con la intención de aspirar al ascenso a Preferente, uno de los objetivos es completar el equipo femenino, que el año pasado disputó “varios partidos” con solo 10 jugadoras y, aún así, consiguió acabar en el cuarto puesto de la clasificación y estar diez partidos consecutivos invicto.
Por eso necesitan más integrantes para su equipo. que tiene en Daida a su principal referente, una jugadora “con capacidad para jugar en categoría nacional”, pero que, a pesar de que “varios equipos” han llegado a Añaza para tratar de ficharla siempre ha dicho que solo quiere jugar allí.
Su ejemplo es María José Pérez -muchos dicen que Daida es su sucesora natural- actual jugadora del Levante UD, que salió de la cantera de la AD Añaza para competir en el Granadilla Tenerife y que, en la distancia, apoya al club, para poder defender los valores que tratan de mantener: la de una imagen fresca e ilusionante para el barrio y, sobre todo, para sus habitantes más jóvenes.
Salvado de la desaparición por Amid Achí el curso pasado
La temporada pasada no fue sencilla en lo económico. Para poder estar a solo un paso del ascenso a Regional Preferente, el conjunto capitalino tuvo que buscar su propia supervivencia económica, algo que llegó de la mano del empresario Amid Achí, muy querido en el barrio debido a ser el promotor del Centro Comercial Añaza Carrefour. “Nosotros , como entidad, le estamos muy agradecido porque sin su aportación, sencillamente, el club no habría podido seguir adelante, hubiera desaparecido, y todos estos niños no estarían jugando aquí, ahora”, señala un directivo del club que reitera que “lo más importante” es que que “ninguno de ellos” se quede sin jugar a su deporte favorito
