
El estudiante tinerfeño Héctor Martel ha ganado una de las quince becas de formación que ha otorgado la cuarta edición del programa ‘El Futuro de las TIC’ de la división de la empresa tecnológica china Huawei en España, lo que le ha permitido, durante dos semanas, visitar la sede central de la compañía en Shenzhen y Pekín, en China.
El joven tinerfeño, estudiante de 21 años de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, en la que estudia el Grado en Ingeniería de Sistemas Audiovisuales, cuenta en una entrevista concedida a Europa Press la oportunidad “increíble” que ha sido poder conocer una compañía como Huawei y tener contacto con la cultura china y enriquecerse con las diferencias que hay en ese país.
Martel señala que le ha parecido “muy interesante” descubrir cómo de diferente funcionan las cosas en China y poder ver de primera mano el desarrollo tecnológico que existe en el país. Se trata, afirma, de una experiencia que no va a “poder olvidar”, pues un viaje como este “es una oportunidad única y me ha hecho mucha ilusión poder haber participado”, destacó.
Héctor Martel considera que el hecho de que en China estén más preparados tecnológicamente que en España se debe a que hay un despliegue “increíble” de redes de comunicaciones de empresas tecnológicas con base en el país, además de que “casi todo se fabrica allí, por lo tanto, es normal que haya mayor disponibilidad de recursos tecnológicos”, reconoce.
Martel cree que se le da bastante importancia y está más arraigado en la población que en países como España; de hecho, explica que le impactó ver a niños de Infantil o primeros cursos de Primaria con unos móviles “mejores que los nuestros, de última generación, como algo normal”.
El hecho de que todo el mundo tenga la última tecnología, pese a que no posean un poder adquisitivo como el español, piensa Martel, se debe a que “algunas empresas se han dedicado a hacer que esta tecnología sea accesible a la población de estos países y así, todos tienen tecnología puntera avanzada”. “Se han dado cuenta de la importancia que tienen, y que tendrán cada vez más, las nuevas tecnologías en nuestra vida”, asegura.
El ganador de esta beca reitera que más que la inversión “saben que cuentan con una herramienta que se tiene que aprender a usar en el día a día e incorporarla, y ellos ya lo tienen bastante interiorizado”.
En sus dos semanas de estancia en China, Héctor Martel también pudo establecer contacto con la cultura del país y relata que recibió clases de chino en la Universidad de Pekín, lo que le permitió preguntar, de manera básica, desde cuánto costaba algo en las tiendas o cómo llegar al hotel o a algún sitio, una experiencia, dice, “bastante gratificante”. “Quizás la habilidad de comunicarte y de perder ese miedo a lo desconocido es una de las cosas con las que me quedo de esa semana”, añade.
La posibilidad de comunicarse, aunque de manera básica, no le libró de vivir alguna que otra anécdota “que al principio no es agradable, pero que ahora lo cuento y me puedo reír”, como cuando se perdió haciendo turismo por Pekín, cogió un taxi y tuvo que hacerse entender con el taxista “un poco por gestos, un poco por escrito”.
El problema es que aunque llevaran algo escrito, algunos taxistas no saben leer, “por lo que una vez tuve que llamar por teléfono a la guía para que hablara con el taxista y le entendiera”, explica entre risas.
A este estudiante también le sorprendió ver que había muchos chinos “que no habían visto extranjeros en su vida, nos paraban y nos pedían fotos por la calle”, pero detalla que también fue “una experiencia bonita y divertida estar en contacto con gente así”.
