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Bassas: recorrer el camino a la inversa

El base aurinegro iniciará su primera temporada como jugador de Liga Endesa el curso en el que menos nacionales habrá en la competición
El base barcelonés vivirá su primera experiencia como jugador de una primera plantilla ACB| FRAN PALLERO
El base barcelonés vivirá su primera experiencia como jugador de una primera plantilla ACB| FRAN PALLERO

Es una rara avis, un canto al optimismo o el mejor ejemplo de que el que la sigue, la consigue. Ferrán Bassas prácticamente debutará esta temporada en la ACB, en la que jugó tres partidos de manera testimonial con el Joventut, logrando salir de ese oscuro pozo de la LEB, cada vez más olvidada para la Liga Endesa por su descenso de nivel, y desafiando a los tiempos, siendo uno de los 62 españoles que participarán en el torneo ante los 155 extranjeros que harán lo propio.

No bajar los brazos
“Ahora mismo el jugador nacional no está teniendo las mismas oportunidades que se le están dando a jugadores del resto de Europa o del mundo. Para mí es una satisfacción que, en un momento como este, pueda tener la oportunidad que me da el CB Canarias”, señala el base catalán de 24 años.
En el Joventut, en el curso 11/12, jugó un total de 13 minutos repartidos en tres duelos, en el que llegó a anotar un total de siete puntos. A partir de ahí, la dura forja entre la LEB Plata -tres años en el CB Prat- y la LEB Oro -otros tres en Oviedo- logrando ser el máximo asistente de la competición, con 6,5 pases de canasta en cada duelo.

Pero el descenso de nivel en la LEB Oro supone un tapón en forma de dudas de los clubes ACB a la hora de poder firmar a jugadores de esa categoría FEB: “Claro que afecta, porque hace que los equipos ACB se fijen en otras ligas. Pero creo que es algo económico: si hubiese más dinero en LEB las plantillas tendrían más calidad, el nivel competitivo sería mayor y el jugador nacional saldría más beneficiado”.
Pero, según la experiencia del jugador, la motivación es fundamental. La inexistencia en la práctica de ascensos y descensos provoca que el jugador vea resentido su rendimiento deportivo, algo que “nunca debe suceder” porque, sea en ACB o “en otra liga” se puede “llamar la atención” de algún equipo de superior categoría.

“No ascender perjudica, especialmente a la motivación del jugador”, entiende Bassas, porque “saber que luchas para algo que no vas a conseguir” es “inevitable” que afecte al deportista: “Por suerte, o por desgracia, nunca me he visto en esa situación, pero afecta, seguro”.

Por ello la importancia de la confianza en uno mismo es vital según Bassas. Creer “siempre” en que se puede hacer “un buen año” y que eso pueda servir para seguir creciendo deportivamente es algo que le sirvió a él, cuando el pasado verano le llegó la llamada del Iberostar Tenerife. “Mi agente me dijo que había habido alguna conversación con el Canarias, pero que nada era seguro. Llegó el día que los contactos fueron más serios y después de la renovación de San Miguel todo se cerró rápido. No lo pensé ni un segundo”.

Y, a partir de ahí, otro mundo y algo menos de dos meses para adaptarse a una nueva competición, la mejor de Europa, para poder mostrar lo mejor de sí mismo: “Hay mucho cambio respecto a cosas como la manera de ser del club por dentro, en LEB Oro hay menos recursos y menos repercusión en la prensa. Llegas a uno ACB y es como un nuevo mundo para tí”.

Pero las diferencias no son solo a nivel institucional o de organización, sino que, especialmente en la pista, las cosas cambian mucho. Con mejores jugadores, de más calidad y más rápidos, la adaptación es muy necesaria: “Debes acostumbrarte a jugar más agresivo y a que la gente sea más grande. Yo me veo con jugadores de mucha más envergadura que en LEB Oro, compruebo que los pases hay que darlos más fuertes porque la gente llega antes al balón y eso lleva un periodo de adaptación. Cuando pasas de Oro a Plata lo notas y de LEB Oro a ACB lo notas aún más”.

Por delante, poder salirse del rol de jugador que sirva para entrenar o que disponga de minutos en caso de lesión de Davin White o Rodrigo San Miguel, todo un reto, pero al que está acostumbrado al salir de una cantera tan competitiva como la del Joventut: “Hay unos roles marcados y el entrenador es el que decide según el partido, pero sí que es verdad que mi intención es la de jugar el mayor número de minutos posible. Espero adaptarme al máximo y ganarme los minutos que sean”.

La liga europea con menos jugadores nacidos en el país
Además de que el 71% de jugadores que competirán el curso próximo en la ACB habrán nacido fuera de España, la Liga Endesa poseerá el dudoso honor de ser la competición de toda Europa con un menor número de jugadores nacidos en el propio país. “Es una tendencia más que preocupante, enfermiza”, cree Alfonso Reyes, presidente de la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP). Solo el Joventut puede presumir de tener más jugadores españoles que extranjeros, al mantenerse fiel a una política de cantera que cada vez le cuesta más mantener. En el lado opuesto está el Baskonia, que este curso saldrá a competir con una plantilla en la que no figurará un solo español. Italia, Alemania o Francia han llevado a cabo normativas para proteger al jugador nacional, generando un viejo debate: ¿debe regularizarse un cupo mínimo cuando un trabajador es libre de trabajar en cualquier país de la Unión Europea?

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