Fotografías e ilustraciones copan las paredes del castillo portuense. Lorena Martín
Existen teorías sobre la literatura -y el arte en general- que reducen al amor y la muerte cualquier argumento posible. Como otros tantos tópicos, la banalización de una sentencia así no deja de esconder mucha verdad. Es el caso de la preocupación de la poesía por tratar de explicar desde hace siglos “el paso del tiempo, el deseo de disfrutar de la belleza y la añoranza de la juventud perdida”, tal y como señala Lorena Martín, la promotora y comisaria de Collige, virgo, rosas (Coge, doncella, las rosas) una muestra de fotografía e ilustración que, a través de los trabajos de siete artistas, trata de exponer que esas inquietudes “siguen estando vigentes en la actualidad, ya que los seres humanos nos movemos con los mismos impulsos a través de los siglos”.
La interpretación -desde un modo muy particular y diverso- de este tópico literario “que no pasa de moda” se nutre de los trabajos de Lucilla Bellini, Émili Bermúdez, Ana Martín, Mimí Mitsou, Paola Rivero, Unbekannten y Silvia Watercolor en el Castillo Espacio Cultural de Playa Jardín, en el Puerto de la Cruz, hasta el 5 de octubre. Esta noche tendrá lugar un acto de presentación a las 18.00 horas como parte de la Ruta Lunática,uno de los actos programados por el proyecto Cuatro Lunas que organiza el colectivo la Brigada del Arte.

