
El quiosco La Paz, ubicado en la Rambla de Santa Cruz de Tenerife, ha cerrado hoy sus puertas después de décadas siendo un emblemático punto de encuentro para los santacruceros. El motivo es la jubilación de la propietaria de la concesión, apesar de que aún cuenta con unos cuatro años de vigencia. Por ello, desde el Ayuntamiento capitalino se ha estado intentando que la propietaria negocie el traspaso de la concesión a un tercero que esté interesado en mantener este histórico quiosco, para evitar de este modo tener que proceder a sacar una nueva licitación, con los meses que ese proceso administrativo conllevaría, tal y como ocurre en la actualidad con, por ejemplo, el quiosco de Tomé Cano y otros, según explicaron desde el Consistorio santacrucero.
Sin embargo, parece que al final no se ha logrado alcanzar aún ese acuerdo de traspaso, pues el quiosco vivió ayer su último día de actividad y hoy tiene ya sus puertas cerradas.
Este cierre se une al de otros tradicionales quioscos de la ciudad, como el de Numancia, que lleva sin actividad desde el pasado mes de febrero al finalizar el plazo de la concesión, y que también arrastraba una larga trayectoria en la historia de la capital. El pasado mes de julio se adjudicó finalmente la concesión a la empresaria Ana Rosa Delgado Perdomo, que contempla una actuación de remodelación y renovación de este espacio. Por ello, el proyecto se encuentra en estos momentos pendiente aún del área de Patrimonio del Cabildo, que debe de emitir un informe autorizando la modificación del diseño, ya que el quiosco se encuentra en el denominado Barrio de los Hoteles, declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico. Cabe recordar que los plazos de los trabajos para abrir el nuevo quiosco son de tres meses.
Mientras tanto, la ciudad pierde dos rincones con encanto.
