
En unas fechas donde la rehabilitación de los barrancos de Güímar ha vuelto a saltar a las portadas, a raíz de diversas especulaciones sobre el cumplimiento de la sentencia del caso Áridos y la incidencia sobre la misma de una iniciativa legislativa que se debe tramitar en el Parlamento de Canarias para descatalogar la actividad minera en ese suelo, una machacadora de áridos ha sido denunciada por una treintena de vecinos, que llevarán el asunto a la Fiscalía con el apoyo de ATAN (Asociación Tinerfeña de Amigos de la Naturaleza).
La empresa de machaqueo de áridos se encuentra situada en el camino de Gonzaliánez (parcela 191 del Polígono XII), cerca de Los Llanos y de las antiguas canteras de Áridos del Atlántico, que fueron clausuradas y que hoy tienen condenado a Francisco Javier del Rosario, aunque pendiente del dictamen final del Tribunal Supremo, que en primera instancia ha inadmitido su recurso. Pero también se halla al lado de varias fincas y del conocido hotel rural Finca Salamanca, quienes desde julio enviaron escritos al Ayuntamiento y el Cabildo preguntando por la instalación en ese terreno de dos viejas machacadoras, compradas a un antiguo arenero de El Puertito de Güímar, según relata Antonio Díaz Pérez, dueño de una finca ecológica.
Según él, en ese terreno había hasta hace 10 años una gran finca de naranjos y mangos y en los últimos años se había convertido en un depósito de palas mecánicas y camiones, “pero nadie nos hizo pensar que allí iban a instalar una actividad insalubre y molesta, por el polvo y el ruido que ocasiona”, afirma Antonio Díaz y corrobora Eustaquio Villalba, de ATAN, en los escritos remitidos al Cabildo y al Ayuntamiento.
Según Díaz Pérez, “el Cabildo tiene desde la costa hacia arriba un plan especial de residuos y permite el reciclaje en las antiguas canteras de áridos, pero esta machacadora se encuentra fuera del ámbito 26 y en un terreno que no ha sido deteriorado”, y añade que “nosotros hemos visto el proyecto en el Gobierno de Canarias y nos dicen que entienden que cuenta con licencia, pero creo que solo se trata de un informe positivo del arquitecto municipal”, comenta.
En este sentido, la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, indica que no le consta “que tengan licencia municipal” y según ella no pueden estar machacando piedras, aunque reconoce que “el suelo lo permite, porque el Cabildo le dio calificación territorial”, aunque advierte de que para obtener la licencia municipal “tiene que ajustarse a una normativa muy exigente y por lo pronto estamos a la espera de que la empresa nos presente la documentación”.
Eustaquio Villalba, de ATAN, se mostró sorprendido de que la alcaldesa desconozca que ya están trabajando con piedras y se escandalizó con una repuesta que le dio un asesor jurídico de Medio Ambiente del Cabildo: “Algunos vecinos tienen una discoteca bajo su casa y no se quejan”, le espetó.
Preparada para recibir el hormigón del mamotreto
Las prisas por comenzar la actividad y los permisos obtenidos del Gobierno y el Cabildo, antes de la imprescindible licencia municipal, hacen pensar que las dos machacadoras de Los Llanos serán las encargadas de triturar el hormigón del mamotreto de Las Teresitas, como ya están haciendo con otros derribos, según Villalba (ATAN).
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Castro: “A mí lo que me interesa es el suelo, no el dinero de los empresarios”
“A mí me hubiera gustado más conseguir el suelo que el dinero de los empresarios areneros”, manifestó Carmen Luisa Castro, alcaldesa de Güímar, acerca de la polémica sobre la ejecución de la sentencia sobre el caso Áridos.
La regidora municipal insiste en que “la única administración que ha presentado un plan integral de los barrancos es el Ayuntamiento de Güímar, con proyectos de sostenibilidad e inversión privada”, al tiempo que reitera que “no entiendo cómo en Güímar no nos dejan ser turístico, si con estos áridos se construyó casi todo el sur”.
Luisa Castro se mostró contraria a las declaraciones de Carlos Alonso, el presidente del Cabildo, y señaló que no cree “que los empresarios vayan a pagar la regeneración de los barrancos, porque ya hay dos de los cinco que no pueden hacerlo, por eso hubiera sido mejor obtener el suelo, para que no digan que se hacen proyectos en terrenos que son y seguirán siendo privados”.
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