Desde las seis de la mañana, la unidad especial de intervención de la Guardia Civil hizo presencia en el barrio, cerrando todos sus accesos, excepto a los vecinos, que no salieron de sus casas hasta que las manecillas del reloj marcaron las nueve horas. Juan Higuera, uno de los más longevos del lugar, encabezó la comitiva, con una gran bandera española, mientras mayores, jóvenes, mujeres y niños, algunos con sus mascotas, enfilaban hacia el llano de Endesa al grito de “Bajo la Cuesta no se rinde”, con lágrimas en los ojos.
Tras la llegada del secretario municipal, Octavio Fernández y la instructora del expediente de desalojo, Pilar Chico, se procedió al precinto de cada una de las viviendas en presencia individualizada de sus moradores, un trámite que duró tres horas y en donde el sentimiento de resignación se hacía cada vez más presente.
Casi todos dejaron allí sus pertenencias, porque muchos solo se marcharon con la ropa, sus mascotas y alguna planta, con el ánimo de volver a plantarla allí no se sabe bien cuándo. Por eso, todos coinciden que la lucha continuará, que no cejarán en la presión social “hasta volver a nuestras casas”.
Información municipal
Según trasmitió ayer el Ayuntamiento 24 fueron los vecinos que presentaron solicitudes de emergencia social. Uno de ellos ha ha renunciado a la ayuda. Nueve ayudas serán concedidas en los próximos días a aquellas familias que tienen su única vivienda en Bajo la Cuesta, cumpliendo con el Decreto 3511/2016 en el que se recogen las bases de estas ayudas, recordando que hay familias que no han presentado la autorización para consultar el certificado catastral imprescindible para tramitar la ayuda, tras ser requerida en reiteradas ocasiones.
Además, el Ayuntamiento ha ofrecido a aquellos vecinos que han manifestado que no tenían otra vivienda la posibilidad de alojarse en el hotel Punta del Rey, mientras se resuelve si reúnen los requisitos para que se le conceda su ayuda de emergencia social destinada a abonar los gastos de alquiler, 500 euros por mes. Aquellas personas que no reúnan los requisitos recogidos en las bases deberán sufragar a su costa un alojamiento alternativo.
En total serán 15 familias las alojadas en el hotel mientras encuentran vivienda de alquiler, aunque una de ellas ya ocupará un piso el 1 de noviembre, a las que hay que sumar cuatro familias que ya han logrado alquiler.
Por otra parte, el Ayuntamiento de Candelaria ha contratado seguridad privada de 24 horas para la vigilancia de Bajo La Cuesta , coordinada con la Guardia Civil y con la Policía Local.
La alcaldesa, Mari Brito, por último, explica que “la posibilidad de paralizar el desalojo efectuado y que se solicitó en el Pleno por los grupos de la oposición, era inviable ya que supondría un desacato al juez, tal y como explicó el secretario”, alega la alcaldesa que no quiso valorar las palabras del edil de Urbanismo, Fernando Alduán, que puso su cargo a su disposición o el voto contrario de dos ediles de CC, Vaitiare Rodríguez y Romen Mantecón: “Ahora lo que importa son las ayudas a los vecinos”.
Doce años viviendo en Bajo la Cuesta y ahora tiene que irse a…Ourense
Ramón Loureiro vive desde hace 12 años con su mujer y con un hijo de 17 años en Bajo la Cuesta y lo abandona sin saber a dónde ir. “Me han negado la ayuda porque dicen que tengo otra casa en Ourense, relatando que tiene su trabajo y su vida en Tenerife: “No puedo ir y venir de Galicia al trabajo”. A Loureiro se le niega el alquiler por “tener otra vivienda en territorio nacional”, según las bases impuestas por el secretario.

