El grupo de gobierno (PP-CC) de Güímar aprobó ayer un protocolo de actuación con la secretaria municipal como medida preventiva, en la que se recoge que ningún concejal “hablará con Marisa Santos”, sino que serán los técnicos los encargados de trasladar hasta Secretaría las peticiones de cada una de las áreas.
Un protocolo que ayer mismo Marisa Santos calificó como “inútil”, porque “no se va a llevar a efecto”, relatando que es imprescindible el contacto con los delegados de área, como ayer mismo tuvo “con la concejal de Bienestar Social acerca del pliego de condiciones para la ayuda a domicilio”, dijo la secretaria, que es consciente del malestar del grupo de gobierno hacia ella y que en ningún caso, asegura, “se debe a mis cambios de humor, como tampoco los de Ruth Arteaga cuando estaba de interventora”, y relató además que “esa manera de actuar la llevan utilizando hace tiempo, no entiendo ahora eso de un protocolo de actuación”.
Sin embargo, el concejal de Cultura, David Román Escobar, señala que este procolo servirá “para saber cómo actuar a los ediles que no somos de su agrado”, añadiendo que o “actúa Función Pública de oficio en el Ayuntamiento de Güímar, o nos veremos abocados a la paralización del Consistorio porque la habilitada nacional ha perdido la objetividad, entrando en una lucha de poder contra Luisa Castro y su Gobierno”, sentencia.
Según Román Escobar, “la secretaria en funciones y vicesecretaria del Ayuntamiento de Güímar, en la guerra cruzada que tiene con el grupo de gobierno, dependiendo del humor o la simpatía que te tenga, puede sacar los asuntos o bloqueártelos”. Así de rotundo se manifiesta el concejal de Cultura, David Román Escobar. “Quiero hacer una denuncia pública, repara hasta facturas de siete euros por dos brochas, por no especificar quién utilizó la brocha para pintar”, relata el edil, quien apunta que “las facturas y sus correspondientes vales deberán especificar: destino de los materiales, con indicación del edificio municipal y tipo de obra realizada, con el visto bueno del técnico municipal, enviado a la Concejalía responsable que deberá subsanar este extremo”, señala.
Para David Román, “es increíble lo que está pasando en este Ayuntamiento, que tengamos que estar sometidos a los cambios de humor de una habilitada nacional y los concejales nos veamos inmersos en según quién le haga la pelota, le saca los asuntos o no los informa favorables”, indica.
Informe favorable pero “condicionado”
Uno de los muchos asuntos enquistados en el Ayuntamiento de Güímar, el de los estatutos de la Entidad Urbanística de Conservación (EUC) del Polígono Industrial, comenzó ayer a ser desbloqueado con un informe favorable “condicionado” de la secretaria, a falta del informe de intervención que redactará Margarita Alonso, técnico de Urbanismo.
Marisa Santos trasladó ayer a Alcaldía el informe favorable a los estatutos de la EUC del Polígono, pero “condicionado” a que el emisario submarino sea costeado por la Asociación Mixta (empresarios) tras la renovación de 2011, y no por el Cabildo o ayuntamientos, ciuando en esos estatutos está definido que durante cuatro años el Cabildo de una aportación a la EUC de 75.000 euros precisamente para el mantenimiento del emisario submarino.

