
La precarización del trabajo de la empleadas del servicio municipal de ayuda a domicilio había sido denunciado tanto por la formación Sí se puede como por las propias trabajadoras en los últimos meses, una situación que ha sido reconocida de manera implícita por el Ayuntamiento santacrucero al aprobar el equipo de gobierno una moción presentada por la edil Asunción Frías para defender los derechos de estas empleadas. Una de las principales reclamaciones tenía que ver con que la empresa concesionaria del servicio les ha venido pagando a algunas de las trabajadoras menos de lo estipulado en el convenio colectivo. Ahora un juez le da razón a una de esas mujeres, condenando a la concesionaria a que le pague la cantidad que le adeudaba (1.600 euros) más el 10% de intereses.
Con esta sentencia, según defendió Frías, se viene a demostrar que las trabajadoras de ayuda a domicilio, la mayoría procedentes de la extinta Mararía y cuya quiebra se produjo hace ya cuatro años, han visto empeorar sus condiciones de trabajo. La moción aprobada consiguió el compromiso por parte del Ayuntamiento de enviar una carta a Eulen para que se aviniera a cumplir con el convenio colectivo. Además, obtuvo el compromiso de que se estudiará reflejar de manera clara la subrogación de los actuales empleados una vez que se licite el nuevo servicio ya que el actual está prorrogado.
