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El legado del gran planificador

Muchos de los proyectos concebidos para la Isla, como la introducción del gas o el cierre del anillo insular, fueron ideados por Adán Martín

El nacionalista Adán Martín inició su trayectoria política en el año 1979 y pasó por el Ayuntamiento capitalino, el Cabildo tinerfeño y el Ejecutivo regional. | FRAN PALLERO

El pasado lunes, 10 de octubre, se cumplió el sexto aniversario de la muerte de Adán Martín. Concejal del Ayuntamiento de Santa Cruz, presidente del Cabildo tinerfeño, consejero, vicepresidente y presidente del Gobierno de Canarias. Estos fueron algunos de los cargos que ostentó en sus casi 30 años en política. Muchos de los proyectos claves para la Isla fueron concebidos bajo su responsabilidad en las mencionadas instituciones y, de hecho, algunos han visto la luz recientemente o están en planificación. El Palmetum de Santa Cruz, el Auditorio, el anillo insular, la planificación a largo plazo y la apuesta y refuerzo de las Regiones Ultraperiféricas de la Unión Europea (RUP) fueron algunas de las iniciativas e ideas lideradas por Martín en sus años en la administración pública canaria.
Nacido el 19 de octubre de 1943, en Tenerife, Adán Martín inició su carretera política en el año 1979, cuando fue elegido concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, donde permaneció dos mandatos, ostentando entre otras responsabilidades el área de Urbanismo. Del Consistorio capitalino, el nacionalista pasó a la Presidencia del Cabildo de Tenerife hasta el año 1999. Durante parte de este periodo (de 1993 hasta 1997) compaginó su cargo en la Institución insular con el de diputado en el Congreso.

El salto al Ejecutivo autonómico tuvo lugar en 1999, cuando fue designado vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía y Hacienda. Cuatro años más tarde, encabezó la lista de Coalición Canaria a las elecciones regionales y fue nombrado presidente de la Comunidad Autónoma, hasta 2007. Precisamente, a partir de esta fecha Martín se retiró de la política, e inició una nueva etapa en el mundo empresarial y social canario.
Entre los aspectos que destacan algunos de las personas que trabajaron junto a Martín figura, sobre todo, su capacidad de planificación a largo plazo, no solo para solucionar los problemas de los ciudadanos en el momento, sino en los siguientes años. “En todos los cargos que ocupó en política destaca su capacidad de planificación, sobre todo a largo plazo, que hoy en día es raro encontrar”, sostiene Dulce Xerach Pérez, una de las personas que formó parte del equipo de Adán Martín en su etapa en el Cabildo y el Gobierno regional. “Él veía el bosque desde arriba, desde lejos, veía el conjunto y luego ponía el foco. Eso es algo que no he vuelto a ver nunca más en política”, afirma Pérez. “Ese proceso lo aplicaba a todos los ámbitos, como la movilidad, el patrimonio histórico, la cultura, las grandes y las pequeñas obras; miraba de forma global, y a partir de un análisis concienzudo y completo determinábamos en equipo lo que hacía falta”.
Pérez destaca como otro de los distintivos de Adán Martín su confianza en los parámetros europeos, que aplicaba en su trabajo en las administraciones canarias. “Creía mucho en Canarias dentro de Europa”, matiza. De hecho, en su etapa en la Comunidad Autónoma fue una de las personas más implicadas en las propuestas y acciones llevadas a cabo desde las Regiones Ultraperiféricas (RUP).

Algunos de los proyectos ideados por Adán Martín continúan hoy en la actualidad canaria, ejecutados a medias o aún a la espera de fondos. Es el caso del anillo insular, que concebido hace más de 20 años sigue pendiente del denominado cierre. “Adán pensó en este proyecto para que los ciudadanos del Norte pudieran beneficiarse del empleo que se creaba en el Sur”, explica Pérez.

Algunas de sus grandes reclamaciones fueron la segunda pista del aeropuerto Reina Sofía, la construcción del puerto de Fonsalía y la implantación en la Isla del gas. “A finales de los años 80, saltó la confrontación entre Adán, que apostaba por el gas, y José Segura (presidente del Cabildo en esos momentos), que lo hacía por el carbón. Ambos fueron unos adelantados a su tiempo planteando debates sobre nuevos modelos energéticos de los que aún se habla 20 años después”. También en el Cabildo fue de los ideólogos de la TF-2 y de la Vía Cornisa (sin ejecutar), “como gran amante de las carreteras”. “Otra de sus propuestas, que por falta de recursos se paralizó, es el túnel entre Güímar y La Orotava para conectar el norte y el sur de la Isla”, señala la actual presidenta del Círculo de Bellas Artes, a la par que añade como uno de sus hitos la proyección de prácticamente todos los museos de la Isla. “Una de las ideas que luego, con la llegada de Melchior, no se ejecutó fue concebir a Cabo Blanco, en Arona, como la gran ciudad del Sur”, indica.

De su paso por Santa Cruz, Pérez destaca, además de concebir un jardín botánico en un vertedero -el actual Palmetum-, la recuperación del barrio de La Noria y propiciar el primer Plan de Reforma Interior de Canarias, que salvó de la demolición edificios tan emblemáticos como La Recova Vieja; así como la recuperación del frente del mar, con el parque marítimo y el Auditorio.

“No creo que haya habido otro político como él en Canarias. Si hubiera nacido en otro lugar su figura se reconocería más”, sentencia Dulce Xerach Pérez. De los “hitos” en el Gobierno que ella recuerda se queda con el “lamentablemente desconocido” como Documento Verde, sobre la planificación de Canarias, del suelo, del paisaje, de la naturaleza, del turismo. “Un documento que los actuales gobernantes deberían releer”. Además, señala el eje transinsular de comunicaciones entre islas o la unificación de Canarias, para acabar con el pleito insular. “Su lema era Canarias, una tierra única”, añade.

Sucesores

Tras la marcha de Adán Martín del Cabildo, Ricardo Melchior cogió su relevo. “Adan Martín
-explica el actual presidente de la Autoridad Portuaria- fue un gran presidente, mi maestro en política y en la gestión”, afirma. “Tenía una mente planificadora extraordinaria, le encantaba planificar todo, y pensaba en años hacia adelante”. Entre sus obras en el Cabildo, Melchior destaca el anillo insular, la segunda pista del Reina Sofía, el Auditorio, el Recinto Ferial o el PIOT. “Proyectó muchas cosas; para mí fue una persona con mucha visión de futuro y amante de su tierra”, añade.
El actual presidente insular, Carlos Alonso, insiste en que Martín “dejó huella en todas las administraciones en las que estuvo”. “De la figura de Adán destacaría, más allá de proyectos, su obsesión por la planificación, mirar a largo plazo y que era una persona muy dialogante”, matiza Alonso.

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