Addoor Sticky
sociedad

Monstruos ocultos entre nosotros

El público sigue con fascinación los casos cuya truculencia no deja de ser un reflejo del lado oscuro que habita en cada ser humano
REPOR MONSTRUOS OCULTOS
A la izquierda, la maleta que guardaba el tronco del padre descuartizado; arriba, el sicario Valentin Ion; abajo, esposas usadas por la banda tinerfeña. / DA – EP

Animaba Jim Morrison a cruzar la puerta y atravesar al otro lado. Si la puerta del Cielo es estrecha, angosta y difícil, la del Infierno de The Doors es ancha, amplia y fácil de cruzar. Sin embargo, no parece sencillo deshumanizarse lo suficiente como el chico de 17 años que descuartizó a su padre cuando, recién llegados de la Romería de La Orotava, lo regañó por consumir hachís. También se adivina complejo el proceso mental que llevó al veinteañero Patrick Nogueira a masacrar en Guadalajara a toda una familia, ofuscado como estaba con su tía Janaína hasta tal punto que, tras matarla a ella y a sus hijos pequeños, esperó a que llegase su tío, el único al que torturó hasta que muriera desangrado. Si el menor afincado en Tenerife tiró al mar los restos del padre en dos maletas, el veinteañero apiló los cuatro cuerpos en seis bolsas que abandonó en el salón del fantasmal chalé sin muebles de Pioz.

Ninguno de los dos es un profesional del crimen, por mucho que sus actos no desmerezcan a los de Valentin Ion, el sicario rumano que finalmente encaló los cuerpos de la estrella holandesa que ganó la Copa de Europa con el Club Voleibol Tenerife Marichal, Ingrid Visser, y su marido, asesinados en Murcia cuando iban a cobrar una deuda. “No podía dormir, no sé por qué”, dice ahora en el juicio Juan Cuenca, quien pagó por el crimen y agarraba a Ingrid mientras Ion golpeaba la cabeza de su marido con un cenicero.

El reciente caso de los ladrones tinerfeños que torturaban a sus víctimas taladrando sus rodillas también nos lleva a ese lado oscuro, pero por la senda que transcurrió Gonzalo Suárez en su película de mismo nombre. Si Dante bajó a los infiernos guiado por Virgilio, al cineasta lo condujo el abogado López Castro, uno de los autores del Informe Sabato sobre esa dictadura argentina que ni fue divina ni mucho menos comedia. Estas cuatro noticias figuran entre las más leídas porque el lado oscuro conecta con el lector, lo fascina.

¿Todos tenemos, pues, un lado oscuro? “Absolutamente todos, pero cada uno el suyo”, nos aclara el especialista en Psicología Clínica Víctor Camacho, que ejemplifica: “Una chica es violada y pide auxilio a un conductor que, al rato, también lo intenta. No estaba previsto, pero se dieron las circunstancias. No todos somos capaces de descuartizar cadáveres, pero ojo con eso que usted llama el lado oscuro”, advierte el especialista.

La desatención en salud mental, una bomba de relojería para la sociedad

Insiste el psicólogo tinerfeño Víctor Camacho en la necesidad de cuidar la salud mental al mismo nivel que hoy se hace con la, digamos, corporal. “Si se dan las circunstancias, cualquiera puede desequilibrarse, sobre todo en periodos vitales conflictivos; bastaría con un mero seguimiento para advertir los síntomas y ayudar a la gente a mantenerse estable”, explica Camacho.

TE PUEDE INTERESAR