
Tres peritos citados por las defensas en el caso Las Teresitas discreparon ayer, durante una nueva sesión del juicio, de las interpretaciones de la exarquitecta municipal Pía Oramas y los dos peritos judiciales.
Así, Jordi Duatis señaló que al haber un plan parcial aprobado en Las Teresitas, los derechos edificatorios estaban consolidados, mientras que Javier Domínguez Anadón aseguró que toda la zona se podía urbanizar de forma simultánea a la construcción de hoteles porque el Cabildo la había situado fuera del ámbito turístico. Gerardo Roger Fernández, también perito de las defensas, sostuvo que el valor urbanístico aprovechable había que peritarlo al 100% y por lo tanto los terrenos tenían más valor.
Afirmó que el plan parcial se redactó de acuerdo con la ley del suelo de 1956 y por tanto tampoco se podía exigir a los propietarios la cesión del 10% de aprovechamiento urbanístico al Ayuntamiento. Joaquín Jalvo, otro de los peritos nombrados por las defensas de los acusados, aseguró que el suelo de Las Teresitas era urbano consolidado con carácter de solar, así que era edificable a falta de las obras de urbanización ordinarias imprescindibles. Este perito admitió que había cuatro parcelas afectadas por el deslinde marítimo terrestre, pero eso no resta valor a los terrenos porque, pese a todo, se podía materializar el 100% de los aprovechamientos previstos en la parte no afectada.
Fernández defendió que aunque los terrenos estaban afectados en el 15% por el deslinde marítimo terrestre, en el 85% restante cabía perfectamente la superficie edificable prevista en el proyecto de urbanización.
La técnico y dos peritos coinciden en la afección del deslinde marítimo
Los terrenos del frente de playa, según Pía Oramas, estaban afectados por el deslinde marítimo terrestre en cinco (17.000 metros cuadrados) de las once parcelas hoteleras, de manera que sin cambios en el plan general eran “inedificables”, sostuvo. En esa opinión coincidieron los peritos judiciales Vicente Fernando Hernández y Alberto Núñez
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La exarquitecta municipal dice que no era posible urbanizar sin adaptar el plan
La exarquitecta municipal Pía Oramas dijo ayer que en los terrenos del frente de Las Teresitas, adquiridos por el Consistorio en 2001 supuestamente para evitar la construcción de hoteles, en realidad no se podía edificar, ya que, entre otras razones, hubiera sido necesario primero adaptar el plan parcial de la playa al plan general de la ciudad. Oramas sostuvo que las parcelas del frente de playa estaban en terreno urbano no consolidado, lo que obligaba a los propietarios a ceder al Ayuntamiento el 10% del aprovechamiento urbanístico, lo cual nunca se hizo. Además detalló que para construir hoteles en la zona habría tenido que ser urbanizada y equipada para acoger a los 12.000 habitantes previstos. “El 60% de los municipios de Canarias no alcanza esa población, imagínense las infraestructuras necesarias” en la playa, dijo Oramas, en referencia a requisitos de abastecimiento de agua, vías de acceso, alcantarillado o electricidad en un lugar en el que ni había ni hay esos servicios. Ni siquiera había alumbrado público, “solo dos postes, por eso van allí las parejas; estaba claro que era un suelo urbano no consolidado”, manifestó. El informe de valoración que realizó en 2001 Pía Oramas calculó en 18 millones de euros el precio de los terrenos, pero el Ayuntamiento encargó informes externos a Sociedad de Tasación y Tinsa que elevaban el precio a 45 y 60 millones. Finalmente, el Ayuntamiento los compró por 52 y no incluyó el peritaje de Oramas.
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