
Un buen número de niños canarios llegó este lunes a sus centros escolares sin las tareas del fin de semana hechas. En concreto, entre el 30% y el 40% de las familias isleñas secundó estos días la primera huelga de deberes, convocada en todo el territorio nacional por las asociaciones de padres y madres de alumnos. Así lo adelantó a este medio el presidente de la Federación Insular Tinerfeña de Asociaciones de Padres de Alumnos (Fitapa), Eusebio Dorta, quien se mostró satisfecho de las datos obtenidos, más o menos similares a los registrados en el resto del país. Dorta se mostró esperanzado de que este porcentaje vaya en aumento en los próximos fines de semana e incluso en que llegue hasta el 50% del apoyo de las familias, puesto que la protesta -que busca hacer un llamamiento sobre la cantidad de tareas de los escolares- se repetirá todos los fines de semana de este mes. Recalcó que se registraron diferentes escenarios. Por un lado, centros en los que los profesores se sumaron a esta protesta, y por el otro, aquellos que siguieron sus rutina, independientemente de la huelga.
El presidente de Fitapa insistió en que esta medida busca llegar a un consenso sobre la educación y “no echar un pulso a los docentes”. Por ello, explicó que está previsto una reunión con los profesores, para dialogar sobre el asunto, al igual que llevar este tema al Consejo Escolar de Canarias, para su análisis con todos los agentes. Al respecto, el presidente de Anpe Canarias, Pedro Crespo, mostró la postura contraria de su organización sindical hacia la huelga de deberes. “Entendemos que se atenta contra la profesionalidad de los docentes”, dijo. Además, abogó por mejorar la relación entre el profesorado y las familias y, como ejemplo, recordó que a las reuniones de padres solo asiste, como media, el 20% de estos. Recalcó que se debe fomentar un mayor diálogo e insistió en que las tareas se mandan a los escolares por el escaso tiempo en las aulas. Crespo precisó que, en su opinión, no existe un exceso de deberes.
Desde Comisiones Obreras (CC.OO.), José Ramón Barrera tampoco se mostró a favor de la protesta de las familias. Al igual que Crespo, hizo hincapié en la necesidad de iniciar un diálogo entre ambas partes para lograr un consenso en beneficio de la mejora de la educación en el país. Por último, recordó el importante recorte en esta materia en los últimos años.
