
El joven profesor californiano Curtis Worden, contratado por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias para dar clases de inglés en varios colegios de la Isla, está aún entre el desconcierto y el temor al futuro tras la victoria del magnate inmobiliario Donald Trump, al que ve más como un “showman agresivo” que como un político.
Para Worden el nuevo presidente de Estados Unidos constituye “la amenaza de unos valores que defendemos y que nos preocupa mantener ahora más que nunca. El país ha quedado dividido y será muy difícil recomponer la situación. Se ha demostrado la distancia ideológica que hay entre los estados costeros y los estados del interior”.
Con 26 años y proveniente de una familia irlandesa que desde hace tres generaciones se instaló en los estados de Nebraska y Chicago, y cuyos hijos terminaron creando su hogar en California, le cuesta mucho asimilar el resultado. “Vote a Hillary Clinton sin gustarme. No tenía otro remedio después de que quedara descartado Bernie Sanders, que era realmente a quien quería dar mi voto. Tuve que votar a Hillary y lo hice porque es demócrata y dentro del partido hay un amplio abanico de pensamiento. Ella está con las grandes corporaciones que construyen armas, con el establishment, en su última etapa no ha sido una buena secretaria de Estado. Tiene además muy buena relación con las grandes empresas de Wall Street, pero no había otra alternativa”.
Los padres de Curtis, Peter y Maureen, y su hermano mayor, Kyle, votaron también a Clinton, pero explica que la tradición política familiar ha estado ligada a los republicanos. Sus abuelos siempre votaron a Teme que Trump mantenga y utilice su poder para restar derechos a los que les parecen diferentes.
“En nuestro país todos somos iguales ante la Ley, independientemente de la raza, el sexo o la religión, pero ahora hay un temor muy grande dentro de muchos colectivos; a Trump le gusta el enfrentamiento. Donald Trump puede llegar a recortar derechos sociales, además de que si hace lo que ha dicho durante la campaña, tendrá una política más agresiva y vamos a hacer una guerra muy fuerte contra el ISIS” (siglas en inglés del Estado Islámico). Curtis, desde una óptica pacifista y en una defensa clara del “diálogo” y la “cooperación” como camino para la resolución de los conflictos, no entiende “por qué le han votado, qué estaban pensando y cómo hemos llegado a este resultado aún cuando Trump ha tenido un discurso tan agresivo y desalentador”.
Regresará a California, en la ciudad de Santa Cruz donde reside, este verano y una vez finalice el curso escolar y sus clases en esta nueva experiencia fuera de Estados Unidos. Confiesa abiertamente lo mucho que le gusta el modo de vida y la belleza natural de La Palma, sus senderos y su naturaleza. Aunque defiende los valores democráticos de su país, asegura que “yo no hubiera salido ni estaría estos días en la calle para manifestarme junto a otros jóvenes; creo que es mejor ver las cosas desde la tranquilidad aunque no sea el resultado que queríamos y aunque haya ganado alguien a quien se puede temer por las decisiones que pueda tomar. Quiero pensar que no todo está perdido, pero claro que hay temor porque las decisiones que Donald Trump tome a partir de ahora tienen que ir al Congreso y al Senado y allí también tienen mayoría los republicanos”.
Relata que “aún no he hablado con mis padres de este tema, lo haré esta misma tarde pero sé que este resultado es algo que les preocupa mucho y que nos va a seguir preocupando durante los próximos cuatro años”.
