
Francisco Hinojosa (México, 1954) es uno de los escritores más importantes de libros infantiles de México. Su cuento La peor señora del mundo se ha convertido en cabecera de la literatura en aquel país, un referente que llegó con polémica pero que ahora pasa de padres a hijos. También es narrador, poeta y novelista, una vida entregada a la literatura y que acumula más de 50 títulos en las estanterías. Fue nombrado este año embajador de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil, y, entre otros reconocimientos, cuenta con el Premio Nacional de Cuento de San Luis Potosí, 1993. Ayer fue el encargado de clausurar el Festival Internacional del Cuento de Los Silos, con una conferencia sobre la situación de la literatura infantil en el mundo. Así lo contó para el DIARIO.
-Llega a Canarias a narrar sus historias. ¿Qué tal la experiencia?
“Es la primera vez que lo hago en España. Antes había venido como escritor de literatura para adultos, pero esta es la primera vez que tomo contacto con un público joven y ha sido una experiencia muy grata”.
-¿Cómo ha sido su paso por el Festival?
“Ayer tuve la oportunidad de hacer un trecillo, que es una actividad que no conocía y no había visto nada similar en ninguna parte del mundo, consiste en reunirse en la sala de una casa para conversar, en este caso, con ocho personas. Luego lo hicimos en un patio para una veintena de personas. Y también he dado un taller con universitarios y la conferencia de clausura”.
-Como escritor de cuentos, ¿cómo valora este encuentro con la literatura en Los Silos?
“Me ha dejado muy impresionado la participación de la población de Los Silos, que acuden al festival, que decoran sus casas con el motivo de las hadas. Hubo mucho entusiasmo y una gran participación. Me parece algo muy distinto a todo lo que haya visto en el mundo”.
-Ha sido como encontrarse de cara con su público objetivo: los niños.
“Sí, y la experiencia fue muy positiva. En México se conoce mucho lo que escribo pero los libros no siempre viajan. Así que, lo de este fin de semana es más una presentación, mis cuentos son algo nuevo y distinto para los que me vinieron a escuchar”.
-¿Una buena literatura infantil construye a un buen lector adulto?
“No siempre el que leyó de niño continúa leyendo de adulto. No es una operación matemática clara, pero aquel niño que leyó los cuentos clásicos o la literatura contemporánea, cuando es adulto tiene una mayor capacidad para imaginar y, por lo tanto, para resolver los problemas que le toque enfrentar”.
-Ha dicho que lo más complicado para un escritor de cuentos es conseguir que los niños no abandonen la lectura. ¿Qué debe tener la literatura infantil para que esto no ocurra?
“Creo que las actividades pueden convivir. Los niños pueden estar muy conectados con la tecnología, con los juegos, pero cuando un niño encuentra un libro, de cualquier manera, buscará otro”.
-¿Cómo y cuándo decide ser escritor de cuentos?
“Fue un proceso que arrancó desde la lectura, yo comencé a leer tarde, a los 16 años. Ocurrió cuando me encontré con Crimen y Castigo de Fiodor Dostoievski, entonces me convertí en lector a tiempo completo. Poco a poco me fui haciendo escritor. Primero fue la poesía, pero comencé a ver que esos poemas parecían contar una historia. Escribí así mi primer cuento y dije ‘esto es lo mío’ . A partir de entonces, es en este género donde me siento más cómodo”.
-Ha dedicado toda su vida a la literatura…
“Para mí la literatura es una manera de estar en el mundo, algo que me sale de forma natural. A pesar del tiempo yo sigo divirtiéndome mucho cuando me siento a contar mis historias. He dedicado toda mi vida a esto, por eso, tengo escritos en total más de 50 títulos. Soy feliz haciendo esto”.
-¿Qué libro marcó un antes y un después en su carrera?
“Sin duda, La peor señora del mundo. Relata la historia de una señora violenta. El libro fue rechazado primero por toda la sociedad mexicana, pero que con el paso del tiempo se ha convertido en el más leído del país, un referente de la literatura infantil, que pasa de generación en generación”.
-Canarias ocupa el tercer puesto, empezando por la cola, en el informe PISA en la sección de comprensión lectora. ¿Qué haría falta para motivar la lectura en esta Isla?
“Es un dato que me sorprende al ver el entusiasmo de los jóvenes aquí, en el Festival. Salir de esta situación e una labor que pertenece a todos, y en especial a los maestros y a los padres. Si ellos tienen siempre un libro entre las manos, eso se contagia, creo ese sería el primer paso. Hay que preguntarse, ¿cómo podemos querer que los niños lean si nosotros mismos no leemos?”.
-¿Alguna sugerencia para que los niños lean más en Canarias?
“Aquellos niños que leen, y sobre todo, que leen cuentos de hadas y de tradición popular, cuando sean adultos tendrán una mayor capacidad para resolver problemas. Hay que enfocarlo así, como un remedio para el futuro”.
