
El presidente de la gestora del Partido Socialista de Canarias (PSC), José Miguel Rodríguez Fraga, no puso ayer paños calientes a la situación del pacto regional entre su formación y Coalición Canaria, y admitió la gravedad en su primera comparecencia informativa desde su nombramiento el pasado lunes. El dirigente socialista garantizó que, en caso de no recuperarse la confianza con los nacionalistas, el PSOE tendrá “plan B, C y D, porque es lo que procede en política.”
“Es evidente que hay una quiebra de la confianza y eso es grave. La lealtad y la confianza mínimas, que son principios irrenunciables en un pacto, están quebradas por determinadas actitudes y acciones que no son de recibo”, señaló en la sala de prensa del Centro de Desarrollo Turístico Costa Adeje, abarrotada de medios de comunicación.
Rodríguez Fraga, que presidirá este mediodía en la capital tinerfeña la primera reunión de la comisión gestora, se refirió a la adenda firmada por los secretarios generales de ambos partidos, en presencia del presidente, Fernando Clavijo, y la vicepresidenta, Patricia Hernández, el pasado 29 de octubre, y ratificada el 7 de noviembre, para reconducir la situación. “Es verdad que es un acuerdo firmado, pero ya, incluso, dudamos de las firmas; en la adenda última ha habido un flagrante incumplimiento, por lo que valoraremos la situación dentro de la gestora y marcaremos el rumbo que proceda”.
“EN LAS INSTITUCIONES, PERO NO DE CUALQUIER MANERA”
“Está claro que algo hay que hacer, la situación no se puede perpetuar ni alargar, habrá que tomar decisiones porque lo que está en juego es mucho”, señaló el alcalde de Adeje, que anunció su fórmula para hacer frente a la crisis con su socio nacionalista, que se ha visto agravada por los últimos incumplimientos municipales en el Puerto de la Cruz y en Arico: “El tiempo no espera y los problemas están ahí. Hay que actuar rápidamente, pero desde la serenidad, con cabeza y corazón”, y dejó claro que su partido “quiere estar en las instituciones, pero no de cualquier manera”.
El dirigente socialista, que reconoció que ha hablado estos días con “distintos sectores del partido”, dijo que detecta “preocupación” en los cuatro consejeros del PSOE en el Gobierno de Canarias, “aunque con ganas de seguir trabajando”. Además, aseguró que no ha recibido ninguna instrucción de la dirección federal respecto al futuro del pacto de gobierno con CC, si bien anunció que a partir de hoy, fecha en la que se reúne el órgano de dirección provisional, establecerá “contactos” con Ferraz para “intercambiar impresiones”.
Por último, a la pregunta de si el jefe del Gobierno de Canarias o algún dirigente de CC se había puesto en contacto con él una vez que se produjo su nombramiento al frente del partido, fue claro: “No me ha llamado el presidente, tampoco tiene por qué llamarme; quizá no ha habido tiempo”.
“EL PARTIDO NECESITA TIEMPO”
El objetivo que se marca Rodríguez Fraga al frente de la gestora es “conducir al partido en las mejores condiciones a la normalidad orgánica”. Apunta que trabajará para recuperar la confianza de los ciudadanos y mejorar la calidad de vida de los sectores sociales, “desarrollando políticas que forman parte de nuestra identidad”.
Respecto al próximo congreso regional, que supondrá el cese de la gestora recién creada, manifestó que “el partido necesita tiempo”, por lo que entiende que sería “precipitado provocar esa cita antes del ritmo que marque la gestora nacional”.
Sobre su posición para el cónclave, Fraga indicó que “todo el mundo sabe cuál es, porque todos estamos posicionados, pero lo honesto y lo correcto es que sea lo más neutral posible para que el PSC se pueda expresar con libertad”. “Pero libertad de todo”, aclaró.
