
La Plataforma por un Nuevo Modelo Energético para La Palma ha presentado al Cabildo, en el marco de un acto público celebrado en el Palacio de Salazar, el borrador de la denominada Alternativa Energética para La Palma, cuyos aspectos esenciales están siendo sometidos estos días a las aportaciones de agentes políticos y sociales.
Los miembros de la Plataforma, de la que es portavoz Antonio Cabrera, han planteado cinco grandes líneas de trabajo para, por un lado, garantizar la atención a la demanda energética de la Isla, y por otro, incorporar las energías renovables y cumplir con objetivos como el que los ayuntamientos se habían comprometido a cumplir en 2020, y que no tienen visos de cumplirse con el modelo energético actual.
La adaptación de las infraestructuras eléctricas actuales y la creación de nuevos sistemas adaptados al nuevo modelo de transición energéticos, acompañados de la puesta en marcha de políticas que ahorrarían la quema de hasta el 20% del petroleo y sus derivados en la Central de Los Guinchos, son solo la punta de lanza de una propuesta que ya se ha llevado hasta a seis asambleas comarcales y que, de cerrarse con un amplio consenso social y político debería ser aprobada por los plenos municipales de los 14 ayuntamientos palmeros y por el órgano soberano del Cabildo.
Así lo esperan los miembros de la Plataforma, que en el mismo documento de trabajo y como parte fundamental del mismo, plantean la instalación de renovables de generación distribuida, caracterizada por encontrarse instalada en puntos cercanos al consumo evitando grandes redes de transporte y sus impactos.
El autoconsumo, la instalación de dos grandes parques fotovoltaicos en Fuencaliente y Garafía, el aprovechamiento de la geotermia y otras energías como la termoeléctrica y la solar, que pueden ser almacenadas, son solo parte de la solución a la dependencia energética y a los enormes sobrecostes que la Isla paga por la electricidad en el modelo más tradicional y más costoso también desde un punto de vista medioambiental.
La puesta en marcha de la central hidroeléctrica del Salto del Mulato, así como el aprovechamiento de la energía generada por las aguas de la Caldera en su entrada en las Haciendas de Argual y Tazacorte, figuran también en el documento, que ya conocen someramente el presidente del Cabildo y el alcalde capitalino. La producción de energía eléctrica en La Palma, con la quema de combustibles en Los Guinchos, supone a los palmeros 91 millones de euros, el 200% más de lo que se pagaría por el mismo concepto en la Peninsula.
De implantarse el modelo propuesto por la Plataforma, con renovables que puedan abastecer a pequeñas y medianas empresas y el fomento del autoconsumo, generaría, según la Plataforma, una vía de generación de empleo importante. Parte de los ingresos que actualmente ingresa la multinacional italiana ENEL por la generación de energía en La Palma, pasarían a costear las instalaciones de autoconsumo, no solo para particulares, sino para pymes y administraciones n
