
Las posturas sobre proteccionistas con el medio ambiente palmero y lo que ello ha condicionado el desarrollo económico de la Isla, sumado al discurso reiterado del consejero de Podemos en la institución, han terminado por contrariar al presidente del Cabildo, el socialista Anselmo Pestana, que en la última sesión plenaria “leyó la cartilla” al respecto, afirmando que “sostenible no es solo proteger el medio ambiente, sino conseguir que la gente pueda tener un medio de vida”.
Las constantes críticas al modelo de desarrollo de la Ley del Suelo, a los argumentos de desarrollo turístico y los obstáculos a un cambio de estructura económica en la Isla, con un 27% de paro y cuya única salida se ha visto paralizada, a través del recurso del Plan Territorial de Uso Turístico para La Palma y a los fallos que contenía y que le valieron su anulación por parte de los tribunales, son espinosos asuntos que enfrentan las posiciones del consejero de Podemos con el resto de fuerzas políticas con presencia en el Cabildo, que ante sus exposiciones al respecto de un modelo conservacionista, se echan las manos a la cabeza, exasperados por sus retierados planteamientos.
Anselmo Pestana fue categórico a la hora de dirigirse a González, del grupo Mixto, y explicarle que “tendremos que definir qué actuaciones son una agresión al medio ambiente y cuáles no”. El titular de la primera institución palmera intervenía reprobando los argumentos del consejero de Podemos mientras su vicepresidente, José Luis Perestelo, pero también el resto de consejeros de la corporación con independencia de su signo político asentían: “Con la regresión poblacional que tenemos en la Isla, con un renta per capita un 40% más baja que la media de Canarias y el paro no podemos seguir en esas posiciones”. Fue más allá y de forma retórica se preguntó “a ver si ahora no va a ser sostenible que la gente pueda tener un trabajo. Eso es compatible con elrespeto por los espacios naturales, de nuestro litoral y de la Red Natura, pero apostando por el desarrollo económico; eso no es una contradicción”.
Anselmo Pestana defendió que, gracias a la mejora de la situación turística de la Isla – que ha logrado dar un giro a los bajos niveles de ocupación que de forma crónica venían soportando las instalaciones hoteleras y extrahoteleras, con indices que llegaron a tener medias anuales del 50% y situarlos en una media de algo más del 80% – ha logrado generar empleo para más de 2.500 personas, un indicador fiable que quieren mejorar y para el que necesitan activar el sector de la construcción, con la ejecución de los hoteles que completarían la oferta alojativa de la Isla, además de la creación de puestos de trabajo en el sector servicios.
En el propio documento para la modificación del Plan Insular de Ordenación de La Palma se defiende la necesidad de desarrollo turístico para La Palma indicando que “es una actividad
de carácter estratégico y estructurante para la isla, conformando un sector compuesto a su vez de multitud de sectores interrelacionados. Se señala además, que su planificación estratégica es imprescindible para el desarrollo insular, pasando del “hardware” de los
recursos y las camas al “software” de los “productos sofisticados en un mercado global competitivo”.
El planteamiento de desarrollo, que el Cabildo quiere articular ahora a través de la Ley de Islas Verdes, adquiere una dimensión más allá de disponer de una gran cantidad de recursos (naturales, culturales, ambientales, sociales, territoriales, etc), a crear una cartera equilibrada y complementaria de productos turísticos con capacidad de competir en el mercado global. Incentivando la trasformación de ser un lugar de visita vacacional más o menos convencional con un mapa de experiencias comunes con muchos otros lugares, a convertirse en una isla de experiencias singulares y cambiantes”.
