
Antonio Jesús Fonseca-Herrero, promotor de la acción disciplinaria abierta por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) al magistrado de la Audiencia de Las Palmas Salvador Alba, acordó el pasado lunes incoar un expediente disciplinario a dicho juez en relación con su actuación al frente del Juzgado de Instrucción Número 8 de la capital grancanaria, después de apreciar hechos que podrían ser constitutivos de dos faltas disciplinarias muy graves y otra grave de las previstas en la Ley Orgánica del Poder Judicial. Dichas faltas muy graves son las del artículo 417.8, que versa sobre la inobservancia del deber de abstención a sabiendas de que concurre alguna de las causas legalmente previstas, y del artículo 417.12, donde se recoge la revelación por el juez o magistrado de hechos o datos conocidos en el ejercicio de su función o con ocasión de este, cuando se cause algún perjuicio a la tramitación de un proceso o a cualquier persona.
El expediente abierto al juez Alba también contempla la posible comisión de una falta grave del artículo 418.5, referido al exceso o abuso de autoridad. La falta grave de abuso de autoridad se habría cometido al utilizar Alba su condición de instructor de las diligencias previas 644/2014 para llevar a cabo una investigación indebida.
En cuanto a las faltas muy graves, una deriva de la publicación en diversos medios de comunicación de un informe redactado por Alba y remitido al Supremo y la otra, en que debía haberse abstenido de un caso por la relación de enemistad del juez Alba con la también magistrada Victoria Rosell.
La ofensiva contra Rosell se vuelve contra el denunciante
Fonseca-Herrero abrió el pasado mes de mayo diligencias informativas contra Alba a raíz de la denuncia formulada contra él por la magistrada Victoria Rosell Aguilar, a quien el primero sustituía en el Juzgado tras la decisión de la juez de concurrir como candidata a las elecciones generales y su posterior elección como diputada al Congreso por Podemos.
