
El pasado día 15 de diciembre tuvo que despedirse del bebé que, prácticamente, había criado en los últimos dos años y medio. Esta historia la reveló DIARIO DE AVISOS en su edición del pasado miércoles. Pese a que habían solicitado la adopción del niño, tras haber pasado con él todo este tiempo en régimen de acogida, finalmente, el pequeño, que cumplirá en breve los tres años, fue entregado a otra familia. Así, al menos, está contemplado en la ley, aspecto que se presta a controversia, para determinar si una familia de acogida puede o no realizar una adopción del menor que se encuentre a su cargo. Aún así, la norma establece algunas excepciones muy concretas, que, al menos, en esta situación no fueron tenidas en cuenta.
Este es el caso de una familia de Arafo que ha querido contar su experiencia para dar a conocer lo que sucede. Esta historia pone de manifiesto que hay ocasiones en las que la norma y su aplicación se contradice, tanto con los dictámenes del corazón, como con la aplicación de la lógica. No obstante, lo que sí recoge la ley es que el bien del menor debe estar siempre antepuesto a cualquier otra circunstancia.
Desiré González, que es la madre de acogida del bebé, tras esta difícil situación, se muestra decepcionada con el programa de acogimiento familiar del Gobierno canario, ya que no entiende que no se le haya aplicado una excepción a la normativa puesto que, a su juicio, estaba demostrado el arraigo existente entre el menor y esta familia, que además tiene otros dos hijos de 18 y 28 años.
El pequeño llegó a las vidas de este matrimonio en el año 2014, con apenas tres meses. Tras llevar a cabo las visitas pertinentes con su familia biológica (padre, madre y abuela paterna), finalmente el niño fue declarado en desamparo, puesto que sus familiares perdieron el vínculo con el bebé. “Cuando nos dijeron que el niño iba a pasar al régimen de adopción solicitamos adoptarlo”, explicó Desiré González. Además, esta familia, viendo que el pequeño iba a ser retirado de su hogar, también optó, el verano pasado, por presentar una denuncia en el juzgado para reclamar la citada adopción del pequeño. Como medida cautelar, se reclamó que el menor permaneciera en la que consideraban su casa hasta que existiera un dictamen judicial. Pero la Dirección General de Infancia del Gobierno de Canarias desestimó esta solicitud y el pasado diciembre el niño tuvo que ser entregado a otra familia para su adopción. A los pocos días, se celebró la vista para dictaminar si se tomaban en cuenta las medidas cautelares reclamadas. La justicia en ese momento las rechazó. Lo cierto, es que ya el pequeño se encuentra fuera de la que hasta entonces era su familia de acogimiento en Arafo.
La afectada explica que en estos dos años y medio se han volcado con el pequeño, ayudando a que mejorará en sus condiciones físicas desde el momento en el que les fue entregado, justo a los pocos días de recibir la idoneidad del programa de acogida del Gobierno regional.
Se da la circunstancia de que una semana después de tener al bebé de tres meses, por el que ahora luchan, otro pequeño de ocho años le fue entregado también en acogida. Ambos convivieron durante cerca de seis meses, ya que, finalmente, el mayor de los niños pudo regresar con su familia biológica. Casualmente, hoy en día la relación de ambas familias, la biológica y la de acogida, es muy buena y siguen en contacto, sobre todo, por el bien del menor, detalla Desiré.
Resolución judicial
Ahora, esta familia tendrá que esperar a que se celebre el juicio y se decida si, en su caso, se pueden acoger a las excepciones normativas que no impiden que una familia de acogida adopte a un menor. Estas principalmente fueron las razones dadas por la Dirección de Infancia para rechazar la petición, al entender que ni se puede contravenir una norma nacional, ni existen excepciones en este caso para acogerse.
Una postura distinta defiende la Asociación de Familias Acogentes de Canarias (Asfaca), que ha manifestado su apoyo total a este caso. De hecho, el presidente del colectivo, Francisco Oliva, insiste en que no es el primer caso en el que sucede esto, pero sí el primero que se denuncia. Asimismo, recalca que hay precedentes y, como ejemplo, citó un caso reciente en Gran Canaria.
En Canarias hay cerca de 120 familias de acogida, de las cuales unas 80 están activas, según los datos de este colectivo. No obstante, Oliva se muestra preocupado porque la cifra se reduzca, puesto que algunos participantes están desmotivados con el funcionamiento del programa, ya que, a su juicio, la gestión política del último año y medio no ha sido la más adecuada.
Visión de una experta
“Probablemente, el motivo de esta situación esté basado en la situación de acogimiento que se tenía cuando el menor fue declarado en desamparo”, afirma a este medio Ruth Hernández, abogada canaria especialista en asuntos de menores. Aún así, sostiene que en su situación ella lo llevaría también a los tribunales, aunque es cierto que, matiza, no conoce los detalles concretos de este caso. Asimismo, detalla que tras dos años de acogimiento se inicia un proceso de adopción automáticamente. La excepción es si, previamente, el régimen vigente era de acogimiento familiar, por lo que, señala, esta podría ser la clave.
La letrada explica, también, que uno de los requisitos para adoptar es que la diferencia de edad entre los padres y los menores no exceda de 45 años, según el artículo 175 del Código Civil, aunque desconoce si este puede ser uno de los impedimentos aludidos. Hernández reconoce que si bien es cierto que la finalidad y los requisitos exigidos son bien distintos en los casos de acogimiento y de adopción, pueden existir algunas excepciones.
No obstante, la letrada tinerfeña matiza que si existe una ley de orden superior, como puede ser la estatal, que contradiga la canaria, la primera es la que se debe seguir.
Asfaca apoya la adopción del bebé y dice que hay precedentes
La Asociación de Familias Acogentes de Canarias (Asfaca) ha apoyado, de forma tajante, que los padres de acogida de Arafo, cuya historia dio a conocer DIARIO DE AVISOS el pasado miércoles, puedan adoptar al bebé que han tenido en su hogar durante más de dos años y medio. El presidente del colectivo, Francisco Oliva, afirma a este medio que avalan la decisión de esta familia de acudir a la vía judicial para solicitar la tutela del menor. En este sentido, critica la gestión llevada a cabo por el Gobierno canario, no solo en este asunto, sino en toda la materia de acogimiento en el último año. “Hay muchas familias desanimadas, que quieren dejar el programa”, puntualiza.
Oliva asegura que hay casos en los que una familia de acogida puede pasar a la adopción. Incluso, pone como ejemplo que, recientemente, se ha llevado a cabo un caso así en Gran Canaria. “Tienen todo su derecho a adoptar y la ley los ampara”, matiza.
El presidente de la asociación explica que en la ley nacional no se impide pasar de un acogimiento a una adopción, sino que es la norma canaria la que lo prohíbe, y puntualiza que esta situación se permite en otras comunidades autónomas del país. Insiste en que la Administración no ha sido diligente, ya que al pasar dos años de la acogida tenía que haber tomado una decisión sobre el menor y esto no fue así. Además, critica la actuación de la Dirección General, puesto que sostiene que esta familia afectada tiene un arraigo con el niño y, por tanto, puede acogerse a su adopción. El colectivo seguirá apoyando a esta familia en su causa judicial, puesto que, como sostiene, “será el juzgado quien decida”.
