
No es el regalo más común pero una familia rusa no dudó en comprar para su hijo un cachorro de león. El animal, de tres meses fue recibido por todo lo alto por una familia que pronto descubrió la diferencia entre un león de verdad y uno de peluche. Los padres se quedaron en estado de shock al darse cuenta de que el felino arañaba, mordía y hacía pis.
El siguiente paso fue publicar un anuncio en el que vendía al cachorro por 1.000 euros, a lo que adjuntaron un aviso: “Atención. Cachorro de león, hembra de tres meses. Lo compramos para nuestro hijo, pero descubrimos que el cachorro araña, muerde y lo más importante, hace pis”.
El anuncio fue visto por activistas que defienden los derechos de los animales y que rápidamente lo compartieron con Veles, un refugio de animales ruso que tomó cartas en el asunto.
