La comisión de Memoria Histórica de Santa Cruz ya estudia un listado de 103 calles que son susceptibles de cambiar su nombre para cumplir con la ley de carácter estatal, promulgada en 2007, con el objetivo, entre otros, de suprimir la simbología franquista de las ciudades españolas. El documento en cuestión ha sido aportado por la Asociación de Memoria Histórica, miembro de la comisión junto a otras tres instituciones, y fue realizado en 2008 por el historiador Pedro Medina. Una relación previa sobre la que, reconocen desde la comisión, “habrá que hacer un cribado”, puesto que figuran numerosos nombres como el del que fuera jugador y presidente del CD Tenerife y que da nombre a su estadio, Heliodoro Rodríguez López, el del poeta Julio Tovar, alcaldes como Leoncio Oramas, que llegó al cargo en 1977 o, incluso, el de la que fuera Miss Europa en 1935, Alicia Navarro, en este caso por aparecer en una fotografía con una camiseta con símbolos de la Falange.
“Hemos llegado al acuerdo de hacer una criba de este amplio listado, al entender que colocar en él a una persona porque desarrolló su faceta profesional durante la etapa franquista no es motivo suficiente para retirarle el honor que en su momento se le concedió poniéndole su nombre a una calle”, explicó a DIARIO DE AVISOS, el concejal de Cultura, José Carlos Acha, y representante del Ayuntamiento en la citada comisión de Memoria Histórica.
Según Acha, la propia presidenta de la comisión, Mercedes Schwartz, que también lo es de la asociación que aporta el listado, reconoció que era necesario hacer un cribado previo antes de entrar a discutir la conveniencia o no de cambiar la nomenclatura de las calles en cuestión. Otros nombres que figuran en ese documento previo son los de Joaquín Amigó de Lara, aparejador y alcalde de la ciudad entre 1960 y 1970; Miguel Pintor González, ingeniero jefe de la Junta del Puerto en los años 60; Miguel Zerolo Fuentes, alcalde de la ciudad en 1949; el periodista Juan Pérez Delgado Nijota, que desarrolló su labor profesional entre 1920 y 1965 o el de otro alcalde como fue Pedro Doblado.
El concejal de Cultura entiende que se hace necesario “separar las personas que desarrollaron su vida profesional dentro del franquismo, o incluso antes, de otras historias”. Según Acha así se acordó en la última comisión celebrada. “Quedamos en que cada uno haría su propia selección de nombres y luego lo pondríamos en común”.
Al igual que la comisión refiere acuerdo para seleccionar los nombre de algunas personalidades, también coinciden en otros que, con toda probabilidad, se quedarán en la lista. “Sobre todo son los relacionados con nombres de generales o de algunos caídos en combate, porque tanto derecho tienen los un lado como los otro”, detalla Acha. El concejal llama la atención en que la mayoría de los alcaldes de la época franquista forman parte de ese listado inicial, y, como es habitual en la ciudad, casi todos sus regidores son reconocidos con una calle, como también lo están los de la época republicana. “Hemos llegado a la conclusión de hacer la criba, quitando estas cosas que no son normales, como, por ejemplo, que al pintor José Aguiar, un muralista excepcional y cuyas obras están por todas partes, se le considere franquista, o que haya que cambiar el nombre de la avenida Reyes Católicos porque también está en ese listado”.
ESTUDIO
Acha explica que será la Universidad de La Laguna, en el marco del convenio de colaboración que tiene con el Ayuntamiento, la que realice una investigación objetiva sobre los nombres de las personas que al final se quedarán en la lista. “Vamos a poner un poco de sentido común al asunto y aquellas personas que desarrollaron su vida profesional en el franquismo e hicieron cosas por la ciudad no se les quite el honor”, añadió el concejal. La Ley de Memoria Histórica marcará los pasos del estudio de la ULL.
REINTERPRETAR EL MONUMENTO A FRANCO
En cuanto al destino del conocido como monumento a Franco, el conjunto monumental del escultor Juan de Ávalos, el concejal de Cultura de Santa Cruz es partidario de rehabilitarlo para la ciudad. El modo de hacerlo, a su juicio, es reinterpretándolo y reinaugurándolo con el nuevo sentido. “Si fuera posible, incluso realizando algún tipo de intervención arquitectónica que nos permita diferenciarlo de la época en la que fue construido y darle un nuevo sentido”, explicó Acha. El edil recuerda que, en la actualidad, el conjunto escultórico no contiene ningún símbolo que lo identifique con la época franquista.

