
Cuando Álex García se ponía delante de las cámaras de Canal 7, en la década de los 90, no podía imaginar que en 2017 subiría al escenario del Teatro Guimerá junto a la gran actriz Núria Espert para dar vida a tres de los personajes que un día escribió Wajdi Mouawad, autor de la obra Incendios. Así lo reconoce el tinerfeño. El actor se ha convertido en los últimos años en todo un referente de la actuación en España. Teatro, cine y series, nada se le resiste. En la pantalla grande ha dado vida a personajes como Germán en Seis puntos sobre Emma, o el último, Aarón, en No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas, de María Ripoll. En series ha formado parte del reparto de Amar en tiempos revueltos, Tierra de lobos, Fenómenos o Habitaciones cerradas. El actor ahora trabaja en la producción de una obra de teatro y en la preparación de su personaje en la nueva serie de Antena 3, Tiempos de guerra. El pasado jueves estuvo en la Isla con Incendios, junto a Espert, Laia Marull, Ramón Barea, Carlota Olcina, Alberto Iglesias, Edu Soto y Lucía Barrado.
-¿Cómo llega a sus manos el libreto de Incendios, una obra del siglo XXI escrita por Wajdi Mouawad?
“El libreto me llegó hace un año y medio o dos años de la mano de los productores de Incendios. Dije que sí, sin pensármelo dos veces, porque en el proyecto estaban Mario Gas, como director, y Núria Espert, como actriz principal. Uno intuye que si están estas dos personas aquí metidas, es porque esto iba a valer la pena”.
-¿Y ha valido la pena?
“Esta se ha convertido en una de las experiencias más importantes de mi carrera. Me ha recordado que los actores estamos aquí para contar historias que transformen. La fama es solo una parafernalia que a veces nos marea y nos hace perder el norte. Con obras como esta recuerdas tu función: contar algo de la forma más verosímil posible”.
-De los tres personajes que representa en esta obra, es Simón, el hijo de la protagonista, el que más le permite interactuar con Núria Espert. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar codo con
codo con esta actriz?
“Ella hace que el trabajo sea muy sencillo; el único problema que tiene es que muchas veces te quedas mirándola, embelesado, pero eso es un absoluto placer. Ella es de las personas que te
hacen recordar lo que hace especial esta profesión y por qué valen la pena los sacrificios que hay que hacer para ser actor”.
-¿Qué se encontró en el Guimerá?
“Me encontré a muchos amigos, a la familia y al público de Tenerife. Antes, hablando con la compañía, determinamos que la Isla había sido un referente en el teatro de España. Para Núria, convertir un teatro en un referente era una labor muy compleja. Ella se preguntaba cómo en unos cuantos años se lo habían cargado todo hasta hacer desaparecer todo el trabajo que se había realizado. Y es una pena. Yo creo que el Teatro Guimerá está desaprovechado, absolutamente”.
-¿Por qué cree que eso es así y qué haría falta para aprovecharlo más?
“Mis compañeros me cuentan que intentan llevar sus obras al Guimerá y nunca sale. Creo que falta verdadero amor por la cultura y verdaderas ganas de traer buenos trabajos a la gente de Tenerife. Cada vez que hago una función, el Cuyás está ahí, y es un buen referente. Ya no cabe la excusa de que las Islas están demasiado lejos, porque el de Gran Canaria siempre está lleno de programación. Creo que faltan ganas verdaderas de traer teatro, danza y exposiciones. Hace falta que la gente se sienta en el lugar que se merece, porque tenemos uno de los teatros más bonitos de España, y que esta función venga un solo día habla de esa necesidad de aprovechar mejor el espacio. Yo creo que la mayoría de compañías desean venir a Canarias y que podemos conseguir un hermanamiento entre islas, pero hay que tener ganas”.
-Hay que tener ilusión, quizá sea un valor que se ha perdido en el mundo de la cultura. ¿Cómo ve este sector en Canarias ahora que está fuera?
“Tenemos un foco cultural impresionante, admirable, que en actividades artísticas, como el teatro, el cine, la pintura o la danza, hay unos referentes que sobresalen. La cultura canaria ha aprendido a valerse por sí misma, pero creo que si los organismos decidieran apoyarnos más, llegaríamos a convertir nuestro arte en un referente nacional e internacional”.
-Además de estar inmerso en Incendios, ¿qué otros proyectos contempla en estos momentos?
“Estoy produciendo una función, El Amante, que se estrenará en Madrid. En el cine, por ahora no tengo ningún proyecto, pero se aproxima uno de televisión, Tiempos de guerra, que empiezo a rodar el próximo mes”.
-¿Qué cuenta Tiempos de guerra?
“Es una serie sobre la guerra de Marruecos, en la que hago de un doctor militar, cirujano, que intenta salvar todas las vidas que puede. Todavía se están desarrollando los guiones, pero lo que he leído me ha gustado”.
-¿Cómo ve la situación del cine en España?
“El cine en España ha crecido mucho, y ahora hay más tipos de directores, de actores, diferentes producciones que se adaptan más a los tiempos que corren. Creo que el crecimiento ha sido exponencial en los últimos años. Un crecimiento que también se deja ver en el gremio de actores. Ahora no basta con interpretar, los actores tenemos que saber cantar, bailar, tener idiomas…”
-Canarias se ha convertido en un auténtico plató de cine, en parte por las ventajas fiscales, ¿qué opinión le merece como actor?
“Es una buena gestión, ahora solo falta que eso repercuta en nuestro cine y en nuestra industria. He ido a ver todas las películas que se han rodado aquí, solo por ver los guiños que nos hacen”.
