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García-Margallo, en el Foro Premium del Atlántico

El actual diputado popular y exjefe de la diplomacia española participará este viernes en el desayuno-coloquio organizado por la Fundación DIARIO DE AVISOS en el Iberostar Grand Hotel Mencey
José Manuel García-Margallo, exministro de Asuntos Exteriores y Cooperación. Europa Press

José Manuel García-Margallo ya no es ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, pero este diputado del PP, por Alicante, no se ha extraviado en ninguna puerta giratoria. Reconocido como un riguroso analista del momento político, sus opiniones son muy tenidas en cuenta. A pesar de que ya no reside en el palacio de Santa Cruz -entregó las llaves a Alfonso Dastis-, la estrella de García-Margallo no se ha apagado. Este viernes, 17 de febrero, protagonizará una nueva edición del Foro Premium del Atlántico, organizado por la Fundación DIARIO DE AVISOS. Será un desayuno coloquio, a partir de las 9.00 horas, en el Iberostar Grand Hotel Mencey, de Santa Cruz de Tenerife.

José Manuel García-Margallo y Marfil (Madrid, 13 de agosto de 1944) ocupó el citado ministerio entre el 22 de diciembre de 2011 y el 4 de noviembre de 2016. Actualmente preside en las Cortes Generales la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, que se ocupa, por ejemplo, de las pensiones. También es vocal suplente de la Diputación Permanente del Congreso, una Cámara a la que ya había accedido en 1977, 1979, 1986, 1989 y 1993. Ha sido, asimismo, director general de Desarrollo Comunitario (1977-1979) y eurodiputado (1984, 1999, 2004, 2009). En el Parlamento Europeo desempeñó el cargo de vicepresidente de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios. Ha sido condecorado con la Gran Cruz del Mérito Civil (1982) y la Orden del Mérito Constitucional (1983).
Estudió Bachillerato en el colegio San Ignacio de San Sebastián, antes de cursar Derecho y Economía en la Universidad de Deusto. En 1968 ganó las oposiciones a inspector técnico fiscal del Estado. En 1973 recibió el International Tax Program de la Harvard Law School, donde posteriormente obtuvo el grado de Master of Law con especialización en Derecho Societario y Regulación del Mercado de valores. Al año siguiente fue nombrado jefe del Servicio de Estudios y Programación de la Secretaría General Técnica del Ministerio de Hacienda y en 1982 lo designaron ponente del Tribunal Económico Administrativo Central. En 2004 se doctoró en Derecho por la Universidad Miguel Hernández, de Elche, con la tesis titulada Una apuesta por el modelo europeo de bienestar.
Comenzó su trayectoria política a una temprana edad: en 1960 ingresó en las Juventudes Monárquicas Españolas (Jume). A partir de entonces aportó su granito de arena en el proceso democrático que conduciría a la transición. De hecho, participó en la creación de la Fundación de Estudios Independientes (Fedisa), del Partido Popular de José María de Areilza y Pío Cabanillas (1976), y más adelante, de la Unión de Centro Democrático (UCD).

Aún hoy reivindica su condición de democristiano. Como buen cultivador del humor y dadas sus raíces humanistas, García-Margallo aceptará la broma de que en el pecado lleva la penitencia. En el ejercicio de sus responsabilidades como ministro, elevó “un grito de protesta contra las salvajadas” que se estaban produciendo en Siria al secundar el Gobierno español, el 29 de mayo de 2012, la expulsión del embajador -acompañada de la de otros cuatro miembros de la legación, como un coronel de la policía política acusado de espiar a la oposición siria-, en respuesta a la matanza de Hula, en la que supuestamente fueron asesinadas 108 personas; 49 de ellas, niños.

En el plano familiar, José Manuel García-Margallo está casado y es padre de tres hijos. Es sobrino-nieto de Juan García-Margallo y Cuadrado, capitán del Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara 10, fallecido en 1921 junto a otros 550 militares cuando protegían el repliegue de las tropas españolas desde sus posiciones en Annual hasta Arruit, en la guerra del Rif. Y bisnieto del general Juan García, gobernador de Melilla, que murió en la guerra de Margallo.

“Gran amigo” de Mariano Rajoy, ha insinuado que se siente decepcionado por haber sido desplazado del Ejecutivo. Cuentan los confidenciales que al jefe no le hacía gracia que postularan a Margallo como solución de consenso, a la italiana, al bloqueo institucional derivado de las elecciones del 20 de diciembre de 2015, repetidas el 26 de junio de 2016. Del entorno de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, con quien dicen que libró un pulso en los últimos años, se ha publicado que la salida de García-Margallo les reportó un “alivio”. Durante una entrevista en la Cadena SER, confesó que en el Consejo de Ministros había pareceres distintos, que se expresaban “con absoluta claridad”, y su criterio no siempre coincidía “con la línea mayoritaria”. Margallo admite que en el Gabinete había dos grupos: “Los más liberales, que creen que el mercado lo arregla todo, y los que vienen de la democracia cristiana, que piensan que tiene que haber unas reglas para que el mercado funcione y mecanismos de compensación”. Entre sus afines, menciona a los exministros Ana Pastor (presidenta del Congreso), Miguel Arias Cañete (comisario europeo) y José Manuel Soria (dimitido), además de la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina. Les unía una “visión del Gobierno muy diferente” a la del otro núcleo, que compartía igualmente “ciertos vínculos de amistad y solidaridad interna”.

De verbo fácil y nada adulador -si acaso, cortés y amable-, la “locuacidad” de García-Margallo generaba inquietud en un sector del área de influencia del complejo de la Moncloa. “Algunos miembros del Gobierno, situados en la órbita de la vicepresidenta, se felicitan de que Margallo no sea en este momento jefe de la diplomacia española”, ha relatado El Confidencial Digital. “Menos mal que no está ahora, con Donald Trump en la Casa Blanca”, se alegran en privado. Esas fuentes aventuran que ese carácter habría provocado conflictos con la nueva Administración norteamericana. Precisamente, Margallo se declaró “preocupado” por la dialéctica “peligrosa” del candidato. “Por temperamento, por historia y por convicciones, soy muy contrario, muy reacio, a los discursos que dividen y no unen, y mucho más si la división se plantea en términos de origen, étnicos o de raza”. De tal guisa se manifestó García-Margallo ante unos periodistas en Washington.

Experimentado tertuliano de televisión -13 Tv lo ha recuperado-, José Manuel García-Margallo ha sido autorizado a trabajar para la productora Cuarzo, de Ana Rosa Quintana.

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