Suena el teléfono.
-¿Diga?
-¿Barragán? Soy yo, Álvaro.
-Dime, Alvarito.
-Que dice Fernando que tachemos de la lista a Rodríguez Zaragoza.
-Pero si ya lo había invitado a la barbacoa…
-Ya, pero que dice el jefe que como lo pillaron en Madrid, queda feo en la fiesta.
-Pero hombre, si solo jugaba al solitario.
-Peor me lo pones. Ahora todo el mundo juega al Candy Crush. Que lo taches.
-Vale, tachado.
-Y a Ruano, también. Que parece que no le gusta eso de venir a celebrarlo a Tacoronte. Con lo que me ha costado camelarme al de si-se-puede-conseguir-un-curro-por-qué-no-intentarlo.
-Hombre, un poquito feo sí que queda, Alvarito. Vamos a dar la nota.
-La nota la va a dar Corrales en un par de días.
-¿Pero no se había retirado?
-Más bien lo retiraron los votantes y el jefe parece que va a echarle una mano. O él o Menúdez, no lo tengo claro.
-Pero si en Santa Cruz tenemos un pacto estable.
-Jesús, Barragán, estás espeso. Le va a montar un numerito a Santiago en La Laguna. Otra maniobra de las suyas para evitarle la censura a José Alberto.
-No me cuentes detalles, que si no tengo que ensayar la puesta en escena con los periodistas y se me nota mucho. Espera…, no cuelgues. Carlos, el del Cabildo, me confirmas que va, ¿no?
-Sí, claro. El jefe quiere que nos sentemos con él a los postres a ver si espabila porque habla mucho y hace poco. Todavía no ha conseguido descalabrar a los socialistas y mira que le hemos dado pistas en La Laguna y El Rosario, pero nada. Y además, hemos colocado al hermano en el Gobierno, que estaba harto del lagunero.
-Yo sigo pensando que se nos va un poco la mano con la barbacoa en Tacoronte después de lo ocurrido…
-No te preocupes, el jefe lo tiene controlado, va a anunciar un par de proyectitos y todos tan contentos. Ni se va a notar que vamos a celebrar lo del cariñito a Honorio.
-Coño, Alvarito, no digas esa palabra por teléfono, que nos pueden estar grabando.
-Ah, perdón. Entonces te cuento lo que estamos tramando cuando nos veamos en la visita institucional (en voz baja). En la fiestuki, ya me entiendes…
-Mira, aprovecho y te consulto, ¿al final van a invitar a Asier?
-¡Ni se te ocurra! El jefe está mosqueado con el palmero. Que ni sí, ni que no…, igualito que Antoñito Castro, que lo van a hacer diputado del Común a ver si se retira de una vez, que dicen que hizo hasta la primera comunión jurando el cargo. Ah, y Alarcó, tampoco. Lo de La Laguna no puede saberse todavía hasta que Corrales salga del ostracismo.
-Esto…, ejem… ¿quién paga la barbacoa?
-Pues cada uno lo suyo, como habíamos quedado.
-Coño, Alvarito, que las dietas del Parlamento no dan para tanto…
-¿No pretenderán que lo pague el Ayuntamiento de Tacoronte? Bastante me ha costado convencer al concejal para abortar la moción de censura como para encima pagar yo la comida y las copas…
-¿No has dicho que va Carlos? Pues le endosamos a él la factura. O al de Granadilla, que para eso lo hicimos alcalde.
-No es mala idea.
-Bueno, entonces nos vemos en Tacoronte.
-Allí nos vemos. Y recuerda, estamos allí como quien no quiere la cosa.
-Nostra. Costra. Cuelga, que me lío más que el corrector del guasap.
-Barragán, ten cuidado. Que al jefe no le gustan estas tonterías y los móviles los carga el diablo.
-En el Parlamento no. Van a cargo de los contribuyentes.
-¿A qué terminas tú pagando la barbacoa?
-Vale, vale. Adiós.
*Cabeza de lista del PSOE de La Laguna y concejal del Ayuntamiento

