Este año las murgas del Carnaval santacrucero cumplen 100 años y ayer comenzó el concurso de nuestras ‘chirigotas’ particulares, llenas de crítica y humor.
Las Noveleras, que se estrenaron en el concurso de Murgas Adultas del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, fueron las primeras en subir al escenario del Recinto Ferial. Comenzaron dudosas en voces en la presentación y, aunque tuvieron momentos de mejora, ambos temas estuvieron salpicados de notas desafinadas y letras algo metidas con calzador en el ritmo. El primer tema comenzó burlón para pasar a crítica política ‘dándole’ a Soria. “El PP lo respalda, banda organizada”. El segundo estuvo mucho mejor, con más ritmo, algunos golpes de humor contando la vida de una Novelera, de lo que trabajan para conseguir que la murga siga adelante. Pero en resumen, estreno flojito de Las Noveleras. ¡Gracias por venir!
Triqui Traques, por su parte, no tienen excusa. No son nuevos ni mucho menos. Llevan desde 1968 pero entre el año pasado y este están dejando mucho que desear. “Marcando el compas” comenzaron su primer tema, que resultó flojo. Los payasos justicieros, vestidos con batas de andar por casa en alusión a ‘La que se avecina’, dieron leña a la venta de entradas del Carnaval, a Miguel Concepción, “prometiste que te ibas a ir”; a Calatrava y “los tres millones que te mamaste”; tocaron a Bermúdez, pero en general decepcionaron. Con el segundo, otro tema crítico sin ninguna pizca de humor, llegaron las voces potentes pero solo destacó una retahíla final que levantó al público.
Las MásQlocas, terceras de la noche, sorprendieron. Las chicas le dieron caña ya en su presentación al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, por las entradas y la seguridad, y “para que apoye más su Carnaval”. Ya con su primer tema quisieron criticar no solo el sistema educativo, sino las pocas opciones en el mercado laboral. “Solo a cuatro o cinco le conceden becas (…) que le den al TEA, nuestro pueblo moderno (…) descubrió en Youtube los videotutoriales”. Repasaron a través de supuestos tutoriales en Youtube cómo los problemas acosan a esta sociedad. Con el segundo tema, ‘El Caracol’ (el kiosco de Las Teresitas), aprovecharon para tocar el accidente de la avioneta. “Todos salieron ilesos”, y lo enlazaron con la suerte de Zerolo. “Miguel, es el típico hombre con suerte (…) corrupto vendido. Te quiero ver pagando pero en el trullo”. Buena afinación, bien de vocalización y con dignas letras, MásQlocas dejaron muy buena impresión anoche.
Los 80 vikingos de La Traviata subieron al escenario para mejorar el nivel de una primera fase que estaba dejando mucho que desear, exceptuando MásQlocas, que dieron la talla. Con muchísima fuerza y vigilados de cerca por su director Josechu, los toscaleros trataron con ironía los políticos ‘veletas’, el cartel del Carnaval o la feria. “Súbete y verás, lo vas a flipar, 9 euros nada más te voy a clavar”. Pero donde mejor estuvieron fue con su segundo tema, ‘Yo también tengo un julan…dron’. Dieron un buen repaso, a vista de dron, al alcalde santacrucero porque no va a todos los actos de los grupos carnavaleros; a Fernando Clavijo, que guarda “las miserias de Canarias en su mochila (…) tiene al pueblo puteado”. Tras una retahíla sobre Efraín Medina, “hasta en la sopa está Efraín”, La Traviata llegó a la parte final de su tema cantando a la esencia de nuestra fiesta, “que está muriendo”. Últimas vueltas en el dron de los de El Toscal, que critican el mogollón que se forma en la plaza Weyler o la plaza de España. “Es Santa Cruz un museo viviente”, si los políticos no robaran el Carnaval.
Después de La Traviata, con ‘estampida’ de público incluída, le tocó el turno a Los Chinchosos. Lo cierto es que no dieron el nivel. Desafinados en ambos temas, con letras bastante flojas, si bien su actuación fue mejor que la del año pasado. Su primer tema se tituló ‘Chinchoconcejal de fiestas’, donde se quejaron a la concejala de Fiestas, Gladis León, de que ya no se mima al Carnaval y mucho menos a la cantera murguera. “El pueblo es el único dueño de este Carnaval”. El segundo tema, titulado ‘Chincho Running’, aunque mejoraron en voces, se quedó pequeño en comparación con el resto de letras de la noche.
Los penúltimos de la noche fueron los Ni Pico Ni Corto, que recuperaron algo los ánimos de las gradas, y no solo con su pasacalle y despedida, ‘Chicharrero de Corazón’. Afinados y con la escenificación de una tienda en liquidación, iban ofreciendo diferentes ofertas como “el carnét de CC”, criticando a Ana Oramas que en Madrid olvida las promesas que hizo en Canarias. “Ahora sé por qué la llaman ambidiestra, y es que le da igual la derecha que la izquierda”. Dieron leña a Carlos Alonso y Fernando Clavijo, “una oferta 2×1. Menuda vergüenza”. Y por supuesto, tocaron uno de los temas de la noche, Calatrava y su Auditorio, “no vendo uno libro de él ni aunque los regale”. Con su segundo tema nos hicieron reír a todos. De hecho, el único tema de humor de la noche. Mientras iba relantando diferentes situaciones de la vida diaria, diciendo loq ue harían, terminaron interactuando con el público nombrando a personas que merecen un tortazo. “El maleducado, el ladrón”; con mención a Rajoy que “por ser mal presidente ya le dieron un tortazo” . Finalizaron entre las carcajadas del público al cartarle a las bragas de Eloisa en Fin de Año. “a foto todos ampliaron”.
Como guinda final de la noche, Los Jocikudos, que dejaron buen sabor de boca. Cantaron su primer tema con un disfraz muy curioso y comentado en las redes sociales, de ‘aliens’, para dar un repaso al planeta Tierra mientras recitan las barbaridades que hacen los humanos. “Idiota, lucha por tu hijo, lucha por la educación”. Cantan por los refugiados, “millones que mueren ahogados, los países desarrollados miran a otro lado”. Su segundo tema fue irónico, apostando por recuperar el Carnaval de Día de ‘antes’. Ese en el que podías ir con tus hijos a todas partes. Criticaron al escenario de la plaza de Candelaria, “chunda chunda, a la mierda, Ray Castellano”, ¿dónde está mi Fufa? se preguntaron. Por supuesto, que no falte el olor a pis, a pesar de todos los baños públicos que hay o la típica pareja “que está haciendo el tren” a las tres del mediodía, con niños todavía en la calle.

