El Telescopio William Herschel, del Observatorio del Roque de Los Muchachos, participó en la investigación que ha arrojado el descubrimiento de un sistema solar con 7 planetas similares a la Tierra. En concreto, durante el mes de agosto del año pasado, este telescopio de 4 metros, intervino en una “campaña intensa de observación durante varias noches seguidas”, con la finalidad de medir “el brillo de la estrella” para determinar así cuántos planetas podían existir.
Así lo explicó Marc Balcells, director del Grupo de Telescopios Isaac Newton (ING), al que pertenece el William Herschel. Pero no fue el único del Observatorio del Roque de los Muchacho que participó en esta investigación, también lo hizo el robótico Liverpool, junto con otra serie de telescopios de sendos hemisferios, de los observatorios de Chile y Hawái. El método que han empleado los astrónomos en esta investigación es el conocido como tránsito, que básicamente consiste en aprovechar la reducción del brillo en una estrella que se produce cuando un planeta pasa por delante para de ahí deducir su existencia.
Marc Balcells señaló que una de las particularidades por las que el Telescopio William Herschel era propicio para participar en esta investigación es que cuenta desde hace varios años con una cámara auxiliar. Un instrumento que permite realizar programas de seguimiento que requieren, como era este caso, dedicar un tiempo específico para la observación durante la noche. Una versatilidad que siempre ha caracterizado a este telescopio, que en verano cumplirá treinta años de su primera luz.
El científico que está al frente de este grupo destacó que esta investigación es un modelo de cómo se trabaja hoy en día en los observatorios de astronomía, con campañas de colaboración, donde cada telescopio aporta aspectos distintos de un estudio completo.
A esta buena noticia para el grupo Isaac Newton, se le sumó ayer el anuncio que realizaba el Instituto de Astrofísica de Canarias de un acuerdo trascendente para el futuro de estos dos telescopios, que son un emblema del Observatorio del Roque, garantizando su operatividad durante la próxima década.
ACUERDO
El futuro científico de los telescopios William Herschel e Isaac Newton queda así despejado con la firma de un nuevo acuerdo de operación entre el Science and Technology Facilities Council (STFC, Consejo del Reino Unido para la Ciencia y las Infraestructuras Científicas); el Nederlandse Organisatie voor Wetenschappelijk Onderzoek (NWO, Organización Holandesa para la Investigación Científica) y el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), actual propietario de los telescopios.
El acuerdo de explotación científica, con una validez de 10 años, establece los mecanismos de gobierno y asegura la continuidad del grupo de operaciones del ING y los más de 40 puestos de trabajo de alto nivel científico, técnico y administrativo en la isla de la Palma, además de la actividad económica indirecta derivada de su funcionamiento.
El texto también fija las aportaciones de los tres socios a la operación científica de los telescopios, que será de unos 3 millones de euros anuales, de los cuales el Instituto de Astrofísica de Canarias contribuirá con 600.000 euros al año. En lo que se refiere al tiempo de observación de ambos telescopios, a la comunidad científica española le corresponde un 33% del total en cada uno de ellos. La gestión seguirá a cargo del Grupo de Telescopios Isaac Newton, rama española del STFC, que ha operado los telescopios desde su instalación en La Palma en los años ochenta.
Este acuerdo da continuidad a la fructífera colaboración del IAC con STFC y NWO, que se inició en 2003, y permitirá garantizar la explotación científica de los telescopios, con especial hincapié en la instrumentación puntera de la próxima década. Para el WHT, los tres socios están completando la construcción de WEAVE, un gran espectrógrafo de última generación, diseñado para realizar cartografiados del cielo y conocer mejor el origen de la Vía Láctea, la formación de galaxias y la geometría del Universo. Para el INT, se espera completar en los próximos años un espectrógrafo de alta resolución que permitirá la detección de exoplanetas de tipo terrestre en órbita alrededor de estrellas cercanas.

