
El fundador de Wikileaks, Julian Assange, se ha ofrecido este jueves a dar a las empresas de tecnología un “acceso exclusivo” a los documentos filtrados de la CIA sobre las técnicas de ciberespionaje usadas por la agencia estadounidense para que puedan mejorar sus sistemas de seguridad.
“Quiero anunciar que (…) hemos decidido trabajar con ellas para darles acceso exclusivo a los detalles técnicos adicionales que tenemos para que puedan desarrollar soluciones para que la gente esté segura”, ha dicho en una rueda de prensa celebrada por Facebook Live.
Wikileaks publicó el pasado lunes más de 8.000 documentos clasificados que contienen las técnicas que usa la CIA para espiar a través de ataques informáticos lanzados contra dispositivos electrónicos como ordenadores, teléfonos móviles y televisores inteligentes.
Wikileaks ha advertido del riesgo de que la CIA haya creado, en la práctica, su “propia” agencia para esquivar la rendición de cuentas y evitar aclarar públicamente el alcance o la legalidad de unos programas cuanto menos controvertidos.
El periodista australiano ha revelado este jueves que, tal y como temían los servicios de Inteligencia de Estados Unidos, Wikileaks aún posee “un montón de información” sobre el ciberespionaje de la CIA que todavía no ha hecho pública.
La CIA y el FBI han abierto una investigación conjunta para determinar el origen de la filtración. Según fuentes consultadas por CNN, se cree que podría proceder de trabajadores o contratistas de la agencia porque la información estaba en una red interna.
Hackear móviles
Wilikeaks, el portal de filtraciones fundado por Julian Assange, ha comenzado a difundir este martes miles de documentos oficiales atribuidos al Centro de Ciberinteligencia de la CIA, en la que ya ha bautizado como “la mayor publicación de documentos confidenciales” de la historia de la agencia norteamericana.
El primer bloque de esta filtración, denominada ‘Año Cero’, comprende 8.761 documentos procedentes de la sede central de la CIA, en Langley (Virginia). Por cantidad de documentación, ‘Año Cero’ superaría la información de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) revelada en 2013 por el exanalista Edward Snowden.
Según Wikileaks, la CIA “perdió recientemente el control de la mayoría de su arsenal de ciberataque, incluyendo ‘malware’, virus, troyanos, sistemas de control remoto y documentación asociada”. Entre las prácticas que habrían quedado expuestas figura el espionaje de teléfonos, ordenadores y televisores inteligentes.
El archivo con los documentos habría “circulado” entre antiguos ‘hackers’ y trabajadores del Gobierno “de una manera no autorizada”. Una de las personas a las que llegó este archivo lo entregó a Wikileaks, según ha revelado la firma en una nota oficial, sin entrar en más detalles.
