
El Colegio de Educación Infantil y Primaria Príncipe Felipe de Candelaria ha vuelto a ser el objetivo de un grupo de vándalos, que el pasado fin de semana campó a sus anchas en las instalaciones del centro. Acudieron no solo para fumar porros, sino para pintar grafitis en paredes y ventanas y terminar rompiendo parte del mobiliario, bancos y papeleras.
Lo peor de esta situación, ya vivida y denunciada en verano, es que algunos de estos jóvenes, con edades comprendidas entre los 18 y 19 años, son exalumnos del colegio, como reconoció la propia directora del centro, Marián Valls, según los datos recabados por distintas fuentes y por los propios protagonistas, algunos de los cuales colgaron sus gracias -los grafitis- en Instagram.
La directora se ha sorprendido de que vuelvan a suceder hechos así después de la denuncia interpuesta en verano, y la propia AMPA Príncipe Felipe ha decidido denunciar estos actos de vandalismo colgando una colección de fotos en Facebook, mientras que ya se ha advertido a la Policía Local para que ronde después de las seis de la tarde por la zona, al menos para intimidar a los gamberros, a quienes “nunca les hemos prohibido que utilicen las canchas”. “Otra cosa bien diferente es que salten los muros, entren con sus perros y se dediquen a todo menos al deporte”, afirma Marián Valls.
