Tras sortear mil y una dificultades, el proyecto artístico de Agustín Ibarrola para la isla de La Palma se encuentra ya en la recta de lanzamiento. El Ayuntamiento de Garafía ha puesto a disposición del Cabildo los terrenos en los que se realizará esta intervención del autor del Bosque de Oma. Ahora solo queda el trámite de contratación de la obra para que puedan dar comienzo los trabajos, que la consejera insular de Turismo, Alicia Vanoostende, prevé que puedan dar inicio en un plazo de dos meses.
La intervención del artista vasco está planteada en dos espacios, cercanos el uno al otro y ambos en el municipo de Garafía. La primera parte del proyecto se ejecutará en el barranco de la Luz, en la zona conocida como La Fuente de La Huerta, donde extenderá su paleta de colores en un frente de una de las paredes rocosas de dicho barranco, formando un fresco de unos 300 metros cuadrados. El artista empleará pintura al agua en su ejecución.
La segunda fase, denominada Las Piedras de Ibarrola, se ubicará sobre la montaña de Los Lisianes. En este llano, instalará, dentro de un circulo de 45 metros de diámetro, cinco grandes amontonamiento de piedras secas, con un volumen de 75 metros cúbicos cada una de ellas, empleando en su ejecución material tomado del lugar. La propuesta del artista es pintar estos amontonamientos desde su interior.
Fue la ubicación de esta segunda intervención el último hándicap con el que se tropezó la iniciativa del artista vasco, dado que el lugar escogido inicialmente para su emplazamiento era la trocha de un cortafuego. Como es lógico, el área de Medio Ambiente informó en contra del proyecto, por lo que hubo que definir una nueva ubicación. Ahora sí cuenta con todos los permisos necesarios para proceder a su ejecución.
Ibarrola conoció La Palma de la mano de Facundo Fierro, de cuya iniciativa surge este proyecto, en el que llevan trabajando más de una década. La intención del artista canario era sumar a la belleza de la naturaleza insular, la huella de artistas de renombre, como el caso de Agustín Ibarrola, con quien mantiene una gran amistad.
Una especie de un museo en la naturaleza. Pero el proceso ha sido largo y ha estado marcado, en muchas ocasiones, por la incomprensión y una crítica incendiaria, llegando incluso a comparar esta propuesta con el caso Tindaya.
El artista ha permanecido al margen de esta polémica y nunca entró en el mar de discusiones que se fueron sucediendo a lo largo del tiempo. Ibarrola presentó en su momento el proyecto en La Palma, con la paleta de colores que empleará y bocetos de los amontonamientos de piedra. “Básicamente consiste en pintar una serie de rocas del barranco de La Luz, de modo muy limitado y tratando de fundir las imágenes de sus relieves con las pintadas”, explicó el artista vasco. “Los profundos barrancos se están tallando a sí mismos, desarrollan sus geometrías y realizan creaciones que, con el máximo respeto, me propongo valorar como tales obras de arte”, expuso.
Mientras tanto, el proyecto despertó una oleada de críticas, que se prodigaban a través de las redes sociales y que se concretaron en una recogida de firmas para frenar su realización. El Ayuntamiento de Garafía, al comienzo de este mandato, también puso en tela de juicio la ejecución del proyecto, si bien después de varias reuniones informativas con los vecinos, se sumaron a la iniciativa.
En total, el proyecto de Agustín Ibarrola cuenta con un presupuesto que ronda los 200.000 euros, de los que el Cabildo aportará 140.000 euros esta anualidad y el resto la siguiente. Esta no es la única intervención en la naturaleza que un artista está proyectando realizar en la isla de La Palma. El Cabildo también ha dejado en las manos de Luis Morera el diseño del Mirador del Universo, que se va a crear en el municipio de Tijarafe.

