El concepto tradicional de la Semana Santa ha experimentado una lógica evolución con el paso de los años. Mientras que, hace décadas, lo habitual era que las familias profesaran, mayoritariamente, la fe católica, con sus correspondientes compromisos y cumplimiento de los sacramentos, en la actualidad, al menos, una parte de la sociedad afirma haberse alejado de estas creencias, mientras otra permanece fiel a las tradiciones. Lo cierto es que la Iglesia demanda una mayor afluencia de fieles a los actos litúrgicos.
Si bien es cierto que Canarias nunca se ha distinguido a nivel nacional por la especial singularidad por su programa de actos religiosos de Semana Santa, en comparación con otras regiones cuyas celebraciones han alcanzado más fama, como es el caso de Andalucía o Zamora, las Islas cuentan con un importante ejército de feligreses que participa y acude a los tradicionales actos, como la celebración del Domingo de Ramos, el Jueves y el Viernes Santo o el Domingo de Resurección.
Lo cierto es que, actualmente el Archipiélago, como el resto del territorio nacional, presenta las dos caras de la moneda en torno a la conmemoración de la muerte y resurrección de Jesucristo. Por un lado, se hallan los asiduos a las diversas procesiones, quienes no quieren incumplir con la imagen a la que veneran año tras año y, por otro, aquellos que están deseando que llegue la Semana Santa para disfrutar de días de vacaciones y evadirse de la ciudad o la playa.
DIARIO DE AVISOS ha querido salir a la calle para conocer, de primera mano, la elección de los tinerfeños ante la llegada de la Semana Santa. Además, también hemos preguntado a un variado grupo de personas su opinión, no solo con respecto a esta fecha, sino también hacia el papa Francisco y sobre sus costumbres religiosas. ¿Cree que la Semana Santa es algo del pasado?¿Qué suele hacer estos días?¿Vivimos en una sociedad pecadora?¿Ha hecho alguna promesa religiosa? Estas han sido algunas de las cuestiones planteadas. Las respuestas son diversas. Un grupo de consultados, aunque admite no acudir a las procesiones parte, considera que la Semana Santa sigue siendo algo actual. En este sentido, estos encuestados confiesan que sí han participado en el pasado en los actos tradicionales, en particular en la etapa de la niñez, acompañado de sus padres o abuelos. Resulta significativo que uno de los preceptos de la Iglesia, como es no comer carne los viernes de Cuaresma y el Jueves y el Viernes Santo, en la actualidad cuenta con muy poca incidencia (más en el caso del Viernes Santo), lo que refleja que va quedando atrás.
Por otro lado, otro grupo de los encuestados muestra su distancia tanto de los actos como de la fe misma. Lo que sí es cierto es que, creyentes y no creyentes, practicantes y no practicantes, la Semana Santa sugiere un nuevo concepto del disfrute, el descanso y la devoción en estas fechas.

