Francisco y Mari Carmen reservan su viaje a La Palma desde el municipio de Tabiella, lugar donde viven en Avilés. Los pasajes son tramitados con su agencia de toda la vida, y solo en el momento de recogerlos advierten el tremendo fallo: sus billetes de viaje tienen como destino el aeropuerto de Palma de Mallorca. Su sorpresa es mayúscula y la confusión da paso a la solución. No todo el mundo sale de ese equívoco, mucho menos en las redes sociales y cuando se busca información en la red.
Tales errores se siguen dando cuando se solicita información para viajar a La Palma desde otros destinos. Hay que aclarar: “La Palma, en Canarias, y luego no Las Palmas, sino La Palma ; Cuando contamos a conocidos del trabajo que habíamos viajado a La Palma preguntaban por Palma de Mallorca… Lo comentamos en el hotel de Los Cancajos y con otros turistas, como anécdota, y no les sonó raro. Se presta a confusión”, nos explica Francisco.
Aunque en términos numéricos y económicos no se pueden medir con exactitud las consecuencias, éstas existen porque – eso no está en cuestión – otros destinos con los que la Isla comparte nombre son más conocidos y tienen un lugar preponderante en términos de conocimiento a nivel nacional e internacinal, lo que se evidencia en el trabajo de promoción, ya sea desde la patronal turística, o desde la Consejería de Turismo del Cabildo palmero.
La compleja situación, para la que ahora se buscan alternativas en el Parlamento de Canarias tras la petición de la diputada socialista María Victoria Hernández, se agravó cuando en diciembre del pasado año, el Parlamento de Baleares llevó a pleno la modificación la Ley de Capitalidad para que Palma sea el nombre oficial de la capital del Archipiélago, eliminando Mallorca.
La consejera de Turismo reconoce que “hay que vender la marca del destino de La Palma; tenemos que conseguir consolidar la marca y venderla a través de los medios de comunicación con una empresa especializada, que es lo que estamos haciendo. Tenemos que solucionar el problema que arrastra la isla fuera por el desconocimiento del destino y hemos pensado que esta es la fórmula más efectiva para solucionarlo”.
Alicia Vanoostende aclara que con la Proposición no de Ley aprobada por el Parlamento de Canarias, aunque con la abstención de Coalición Canaria y del Partido Popular, “confiamos en que pueda representar un apoyo del Gobierno de Canarias, de la Consejería de Turismo y de Promotur a la tarea para identificar y potenciar el destino insular en esta confusión porque nosostros no tenemos financiación suficiente para emprender esa tarea y además ellos cuentan con especialistas e infraestructura suficiente para ayudarnos en este proceso”.
Desde la patronal turística y desde la institución insular, técnicos incluidos, el nombre de La Palma penaliza al destino más pequeño, porque persiste el equívoco, algo con lo que no tienen que luchar el resto de islas del archipiélago canario.
La empresa pública Promotur, llevó a cabo meses atrás algunas encuestas en distintos puntos de Europa para conocer cómo se percibe en el continente a cada una de las islas. Aunque el Cabildo no ha recibido los resultados definitivos, que Vanoostende entiende como “una herramienta de trabajo super potente”, los primeros datos transferidos apuntan a que a La Palma se la sigue confundiendo en muchos mercados europeos con Gran Canaria y con Palma de Mallorca.

