
Existe preocupación entre los empresarios de la construcción en la isla de La Palma porque la obra pública prácticamente no se ha movido en lo que va de año. Las nuevas contrataciones por parte del Cabildo, que es el principal motor que dinamiza este mercado en el ámbito insular, se encuentran congeladas debido a que los nuevos proyectos están a cargo del remanente de tesorería, que no se puede tocar hasta que se aprueben los Presupuestos Generales del Estado.
A ello se añade que existe también preocupación por el retraso que están sufriendo las inversiones de las obras que están a cargo del Fondo de Desarrollo de Canarias (Fdcan), dinero que también gestiona el Cabildo y con el que tampoco, al menos de momento, se está moviendo la obra pública en La Palma. Los empresarios consultados por este periódico coinciden en señalar que están viviendo un momento difícil ante esta parálisis que ya va casi para medio año y empiezan a dudar del efecto dinamizador de la economía y del mercado laboral con el que se presentó el Fondo de Desarrollo.
El portavoz adjunto del Partido Popular (PP) en el Cabildo, Carlos Cabrera, critica que la ejecución del Fdcan, “a día de hoy, es nada” y lo que se ha hecho hasta ahora por parte de la Administración insular ha sido la justificación de un porcentaje “muy bajo de obras que se realizaron el año pasado”. El consejero señala además que el proceso seguido con el Fdcan es “un auténtico cacao”.
Carlos Cabrera coincide con la apreciación del propio sector de la construcción y señala que “las inversiones en la isla de La Palma están completamente paralizadas”. Para el consejero de la oposición fue un error destinar tres millones de euros del remanente al capítulo de infraestructuras dado que, como ya sucedió el año pasado, están paralizadas durante buena parte del año. “Después se intentará hacer todo aprisa y corriendo, como siempre”, espeta.
Pero no son solo los empresarios de la construcción quienes se quejan de esta parálisis. Otras administraciones, como el Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane, también han mostrado su preocupación por el frenazo, en este caso de una obra emergencia, en Las Manchas de Abajo, concretamente en la calle Cuesta Blanca. Un trabajo que debería haber estado culminado en diciembre del año pasado.
El concejal de Urbanismo, Manuel Perera, señala que están paralizadas “por motivos que desconocemos, mientras los vecinos afectados por la obra sufren los continuos perjuicios que les genera el corte de una de las vías de tránsito y que impide a los residentes en la zona el acceso directo a sus terrenos y viviendas”. Una situación que, asegura, “está colmando la paciencia de los afectados”.
Perera recuerda que el tramo que comunica el barrio de Las Manchas de Abajo con Jedey “es una vía estratégica, ya que no solo une ambas zonas, sino que es utilizada por muchos de los usuarios que acceden al Centro de Niños Especiales de La Palma lo que multiplica aún más si cabe la necesidad de poner la vía en funcionamiento lo antes posible”.
El responsable del área de Urbanismo apunta que “en reiteradas ocasiones hemos trasladado directamente a la Consejería de Infraestructuras y Obras Públicas nuestra intención de colaborar en la medida de lo posible en la búsqueda de soluciones”. Si bien, “al tratarse de una obra de competencia insular, el Ayuntamiento no puede agilizar la ejecución de la misma ni intervenir en la resolución del problema de los vecinos”.
