
Nieves Mary Rodríguez, la nueva alcaldesa de Fuencaliente y líder local de UPF, convocará una mesa de trabajo para revisar y proponer alternativas al proyecto de balneario elegido por el Cabildo, Piedra de Fuego. En su primer día de trabajo en el consistorio desde su nuevo cargo institucional, recuerda que “vamos a sentarnos para, entre todos, ver lo que nos une con Sí se Puede, con Coalición Canaria y con el PSOE y a trabajar para mejorar el modelo que propone el Cabildo”.
Rodríguez insiste desde su cargo como líder de UPF, en que el proyecto de balneario para la emblemática Fuente Santa propuesto por el Cabildo “no responde ni a las necesidades ni a las expectativas del municipio y sus vecinos”, pero aclara que “como alcaldesa voy a buscar el consenso de todos” y agrega que “en lo que sí coincidimos y estamos de acuerdo es en que la Fuente Santa tenga un balneario”.
La incógnita se plantea con respecto a la participación del Cabildo. La intención de la alcaldesa es convocar a una segunda reunión, y tras establecer un contacto previo con los portavoces de los distintos grupos políticos en el consistorio, a representantes de la institución insular.
La participación de Anselmo Pestana, presidente del Cabildo, o de alguno de sus consejeros, ya sea de Planificación o Turismo, en esa mesa de trabajo parece dudosa. Existen enormes diferencias con la Unión Progresista de Fuencaliente y, hasta hace apenas unos meses, con el ahora teniente alcalde socialista, Luis Torres, que dio un giro en sus posiciones iniciales contra Piedra de Fuego y decidió, atendiendo a una votación del comité local de su partido, sumarse a los postulados del Partido Socialista y marcando distancias, al menos en este asunto, con su socia de gobierno.
Más allá de la Fuente Santa y de la discusión de los modelos a implantar, y tras la negativa del Ministerio de Administraciones Públicas a permitir el referendum meses atrás, la nueva alcaldesa expresó la necesidad de convocar, la próxima semana, la Comisión de Hacienda para analizar el borrador del Presupuesto, para proceder a su aprobación en un pleno que no precisó cuándo se convocará. Otra de sus prioridades es revisar la situación actual del Plan General de Ordenación, que como en otros municipios palmeros, lleva nada menos que catorce años en tramitación. Esta situación se ha debido, explican desde el Ayuntamiento sureño, al exceso de burocratización en la tramitación del Plan General de Ordenación y que coincidió con varios cambios normativos que han obligado a adaptaciones y modificaciones, tales como su adaptación al Plan Insular de Ordenación de La Palma y al Plan Territorial Especial de Uso Turístico, entre otros documentos.
