
El concejal de Medio Ambiente de Santa Cruz, Carlos Correa (PP), y el de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga (CC), defendieron ayer que los episodios de contaminación que se han vivido en los meses de mayo y junio en Las Teresitas nada tienen que ver con los vertidos de aguas residuales que se hacen en las inmediaciones, tanto en Igueste de San Andrés como en San Andrés, e incluso con la que proceda del barranco del Cercado, del que sí se ha identificado que llega agua a la playa.
En todo caso, Correa, que esgrimió un informe en el que aseguró que en los tres primeros meses del año el agua de Las Teresitas fue la mejor de Canarias, admitió que ya ha encargado otro a una empresa externa, que tardará en desarrollarlo porque necesita colocar boyas en cuatro punto distintos de muestreo y hacer estudios en función de las mareas.
“La duración de la bacteria, 24 horas, y los puntos en los que se detectó, hacen creer que su aparición no tiene nada que ver con estos lugares”, defendió Correa. Arteaga, por su parte, cargó contra la oposición, que insistía una y otra vez en apuntar a estos vertidos que no están autorizados actualmente. “Tanto San Andrés como Igueste están tramitando su autorización para verter con tratamiento previo, y su ubicación nada tiene que ver la contaminación. Habría que mirar a las plataformas petrolíferas, que parece que nadie ve, o a los barcos. Preguntar a Capitanía Marítima qué control se hace de esas instalaciones”, añadió el edil.
Desde la oposición, el portavoz del PSOE, José Ángel Martín, mencionó el último informe del Cabildo sobre los puntos de vertidos que en la actualidad no cumplen con el decreto que obliga a un tratamiento previo.
De los 18 que no cumplen, cinco están en Santa Cruz: Añaza, San Andrés, Igueste de San Andrés y las conducciones de desagüe de Cepsa y Cabo Llanos, aunque estos últimos ya han tramitado su nueva autorización de vertidos para el agua residual previamente tratada. Martín apuntó a esos vertidos, los más próximos a Las Teresitas, para que se estudie en profundidad su posible afección al agua de la playa.
Para Sí se puede, la posibilidad de que el desbordamiento del aliviadero existente en el barranco del Cercado sea una fuente de contaminación también es una opción que hay que tener en cuenta, así como los vertidos del Instituto Oceanográfico. Correa insistió en defender la magnífica calidad del agua de Las Teresitas, la misma que le ha llevado a iniciar los trámites para solicitar la bandera azul para el próximo año.
