Que Tenerife tiene un problema con las aguas residuales parece que nadie lo duda. Tanto es así que el Plan de Cooperación del Cabildo para 2018-2020 se centrará en mejorar la red de saneamiento de toda la Isla. En Santa Cruz de Tenerife se está trabajando ya en la seleccionar qué infraestructuras podrán acogerse a este Plan de Cooperación dotado con 40 millones de euros. Según detalló el concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, en una entrevista concedida al DIARIO DE AVISOS, parte de los recursos “se van a destinar a reponer red antigua”. Y es que, como confirmó el edil, hay redes en la capital para las que no es suficiente acometer mejoras sino que es necesario su su completa sustitución dada su antigüedad. Uno de esos lugares es Barrio Nuevo.
“Estamos hablando de una red antiquísima con problemas de filtraciones que nos va a obligar a levantar el barrio y cambiar su saneamiento”, explico Arteaga quien confirmó que es uno de los barrios que se beneficiarán de los fondos insulares. Otro de los puntos que también entrará en este reparto es el de San Andrés. “En este caso tenemos que ir solucionando esas laderas que se hicieron en un momento dado y que ahora requieren de una reforma”.
Preguntado el edil de Servicios Públicos por si el objetivo es que todo el municipio cuente con alcantarillado, señala que eso sería el ideal pero que no todo es posible para luego matizar que “primero tenemos que llegar donde no hay y luego renovar donde se pueda, esas son nuestras prioridades”.
En ese apartado de donde no hay saneamiento, el primero de la lista es el distrito Suroeste (junto a Anaga). “Estamos trabajando para mejorar aspectos de redes en distintos distritos, tanto en el Suroeste como otras zonas de la capital, el centro o Anaga”. “En el Suroeste -continúa-, por ejemplo, tenemos una red que termina en punta y que se conecta a una depuradora, una conexión y que vamos a hacer con una canalización del cabildo”.
Pero sin duda, una de las inversiones mayores, junto a la de Barrio Nuevo, será la de las canalizaciones que llevarán el agua de Añaza directamente a la depuradora. “Estamos trabajando para que cuando se realice la ampliación de la depuradora, las aguas desde Añaza, toda la cuenca de Añaza hasta Cabo Llanos pero también desde San Andrés hasta Cabo Llanos, todo lo que caíga, vaya a parar a la depuradora”.
Detalla el concejal que, con estas dos infraestructuras de canalización se podrán ahorrar algunas de las infraestructuras previstas en el PGO como por ejemplo la depuradora que se localiza en el paraje de Jagua, en San Andrés. “Nosotros entendemos que con la ampliación de la depuradora, todas las aguas que se generan, por bombeo llegarán primero a Cabo Llanos y después a la depuradora”. Lo mismo ocurriría desde Añaza, “se trata de hacer una red de infraestructuras que nos permitan canalizar agua hasta la depuradora”, añade.
Vertido cero
Por tanto, en tres años, “San Andrés sin vertido, Cabo Llanos sin vertido, y la mayor parte de la zona de Añaza también sin vertido. La depuradora conseguirá que en tres años, desde Añaza a San Andrés, no haya vertidos en la costa. Nuestro objetivo era 2019 vertido cero y con la depuradora de Taganana y las autorizaciones pendientes hasta que se amplíe la de Buenso Aires, se habrá conseguido el 90% de ese objetivo”, concluye Arteaga.

