
Han bastado varios años de sequía para comprobar que la isla verde, donde el agua se creía un bien eterno e inagotable gracias a los designios caprichosos de la madre naturaleza, sufre también deficiencias en sus recursos hídricos que, un verano más, por ejemplo, se están notando en la vertiente noroeste de La Palma, esta vez sobre todo en Puntagorda, donde hay problemas para regar. Pero este no es el único síntoma, lugares tan emblemáticos como los nacientes de Marcos y Cordero, en San Andrés y Sauces, han visto que su caudal se ha reducido considerablemente en las últimas anualidades.
Por esta razón ha llegado la hora de empezar a plantearse una serie de medidas que hasta hace unos años no entraban ni siquiera en el horizonte de los más pesimistas, como la reutilización del agua de las depuradoras para la agricultura, que actualmente se vierte al mar con los emisarios. Al menos así lo entiende el consejero de Aguas y vicepresidente del Cabildo, José Luis Perestelo. “Hoy en día, no reutilizar el agua es un lujo que no nos podemos permitir en La Palma”, sentencia.
Perestelo señaló que más que por el hecho de verter las aguas depuradas al mar, está la problemática de que “no podemos perder agua”. De hecho, hace poco menos de un año encargó un estudio a través del Consejo Insular de Aguas para valorar la posibilidad de que se pueda realizar en la depuradora comarcal del Valle, que da servicio a los municipios de El Paso, Los Llanos de Aridane y Tazacorte.
En dicho informe, se pone de manifiesto que es viable la reutilización del agua para la Comarca del Valle, con un precio “válido”, explicó el consejero del área. El sistema requeriría la instalación de un depósito de tormentas, para separa las aguas residuales y las de escorrentías, antes de la entrada en la depuradora comarcal, ya que la mezcla de ambas encarecería considerablemente el proceso. Las aguas residuales recibirían un tratamiento especial que permitiría su utilización tanto para la agricultura convencional como para la ecológica.
“Con las tecnologías que hay hoy en día para tener un agua depurada de calidad, no podemos dejar escapar esta posibilidad, de la que hemos vivido hasta ahora de espaldas”, comentó Perestelo, quien señaló que aún es pronto para hablar de fechas para su puesta en marcha, dado que no está ni siquiera incluido este sistema en el Plan Hidrológico. Esto prueba también que la reutilización del agua no entraba en la planificación hidráulica de la Isla, cuando ahora ya se presenta como una necesidad, al igual que el hecho de que en los talleres que se celebraron para modificar este documento tampoco se habló de esta posibilidad.
La realidad a día de hoy es que hay una disminución de caudal importante en alguna galerías, si bien Perestelo señala que hay potencial de agua en determinados pozos que están inactivos y que “van a garantizar el equilibrio hidráulico de toda la Isla”. Al respecto, celebró que en la modificación del REF se pueda incorporar la compensación al coste energético que supone elevar el agua de los pozos, tal y como ya disponen las desaladoras.
El vicepresidente señaló que a la vez es fundamental el trabajo que se está realizando para mejorar las redes de transporte de agua y las ayudas que reciben los agricultores para reformar sus propias canalizaciones, evitando así que se produzcan pérdidas de agua. Al igual que en el caso de las redes municipales de abastecimiento, como el caso paradigmático de Los Llanos de Aridane, donde corrigiendo los graves problemas que sufre el municipio con más población de la Isla, entiende que “damos un paso importante”.
