Colchones, platos, cubiertos, neumáticos o un carrito de la compra. Todo eso y mucha más basura es lo que los voluntarios de Promemar, desgraciadamente, se están acostumbrando a sacar de los fondos marinos de Tenerife. La última de sus intervenciones tuvo lugar el pasado sábado en el litoral de Valleseco, concretamente en la zona del muellito, de donde extrajeron nada más y nada menos que cuatro toneladas de neumáticos y 125 kilos de basura recogidos en superficie. “En el mar nos encontramos de todo porque en el mar se tira de todo”, lamenta el presidente de esta asociación sin ánimo de lucro, Conrado Cabeza, que detalla que solo el año pasado recogió más de diez toneladas de residuos en nueve limpiezas en distintos puntos del litoral de Tenerife (Valleseco, Las Teresitas y el Castillo Negro estaban entre ellos). “Lamentablemente, vamos camino de superar esa cifra, porque en lo que llevamos de año ya hemos recogido más de la mitad de todo 2016 y aún nos quedan como cuatro o cinco actuaciones más”, explica la coordinadora de estas acciones, Carmen Macías.
Expone el presidente que realizan “tanto limpiezas marinas como terrestres”. “Lo organizamos de tal forma que sea un encuentro festivo -apostilla- en el cual ponemos una carpa con la información de la basura que hemos sacado durante el año, realizamos talleres para niños y damos información del mar”.
Cabeza reconoce que los puntos cerrados, como los muelles, son “especialmente sucios”, por eso en la capital lugares como el Castillo Negro o la propia playa de Valleseco son puntos con especial incidencia en lo que a la presencia de basura en los fondos marinos se refiere. En el caso de la iniciativa en el muellito de Valleseco del pasado sábado, sacaron “una gran cantidad de neumáticos precisamente por ser una zona de en la que atracan las gabarras, que llevan los neumáticos colgados para evitar chocar contra el muelle y en esas operaciones se acaban desprendiendo y cayendo al fondo”.
“Agradecemos la colaboración de la Autoridad Portuaria, porque sin su ayuda no habríamos podido hacer tanto la limpieza del sábado como la del año pasado en la playa”, añade el presidente de Promemar. Una de las pocas instituciones con las que colaboran, porque, como admite Cabeza, “la mayoría no quieren que colaboremos con ellos porque sacamos demasiada basura”. “Nosotros pedimos los permisos y con esos nos movemos. Intentamos alejarnos de las instituciones”. Incluso, admiten desde Promemar, obtener estos permisos para limpiar les resulta cada vez más difícil. “Nos está costando mucho. Este año incluso hemos tenido que hacer un plan de emergencias que nos ha salido muy caro, aunque hemos contado con el apoyo de Ecoembes”.
La coordinadora de Promemar admite que, lamentablemente, cada vez se sorprenden menos de lo que encuentran en los fondos marinos. “Además de las latas y botellas de todo tipo, encontramos cosas que sabemos que llegan desde otros puntos negros, como son los barrancos”. Cuenta Macías cómo el agua acaba por arrastrar colchones o losas de todo tipo. En otras ocasiones se trata de objetos que se han arrojado directamente al mar. “Cuando sacamos un carrito de la compra de la zona del Castillo Negro es evidente que llegó allí porque alguien lo tiró”, añade la coordinadora. Desde Promemar se invita a los usuarios de las playas a irse a casa con todo lo que llevaron consigo, “incluida la basura”.

