El Gobierno de Reino Unido ha elevado la alerta antiterrorista a nivel ‘crítico’, el más alto de la escala de seguridad, después de que una bomba casera haya estallado este viernes en la estación de metro de Parsons Green en Londres.
La primera ministra británica, Theresa May, ha anunciado en una declaración los cambios en el nivel de alerta antiterrorista, que implica considerar que se puede producir un nuevo atentado de forma “inminente”.
May ha explicado que, “durante este periodo, el personal militar reemplazará a los agentes de policía y actividades de vigilancia en algunos lugares protegidos que no son accesibles para la ciudadanía”. Además, habrá “más policías armados en el sistema de transporte y en las calles”.
La ‘premier’ británica ha justificado estos cambios y ha señalado que se trata de una medida “proporcionada y sensata”, a expensas de que cómo avancen las investigaciones sobre el ataque de este viernes. En este sentido, ha instado a la población a seguir con su vida “de forma normal”, al tiempo que está “vigilante”.
“El terrorismo es un gran desafío de nuestro tiempo, pero estando juntos lo derrotatemos”, ha sentenciado May.
Estado Islámico reivindica el atentado en el metro de Londres
El grupo terrorista Estado Islámico ha reivindicado la autoría del atentado perpetrado este viernes en el metro de Londres y que ha dejado al menos 29 heridos, según un comunicado difundido por la agencia de noticias Amaq, vinculada a la organización yihadista.
Un artefacto casero ha estallado en la estación de Parsons Green, en la zona suroeste de la capital, presuntamente tras ser colocada por una persona que se ha dado a la fuga. Las autoridades no han identificado de momento a ningún sospechoso y han pedido la colaboración ciudadana.
Según Estado Islámico, el ataque es obra de un “destacamento” del grupo, ha informado el portal de seguimiento de información terrorista SITE. La descripción aparentemente apunta a la implicación de más de una persona, si bien no se incluyen más detalles sobre los autores.
Según Sky News, las autoridades han identificado ya a un posible sospechoso gracias a las grabaciones de la cámara de seguridad del Metro, si bien por el momento el Gobierno ha optado por la cautela y no ha revelado ningún avance en este sentido.
El comisionado adjunto de la Policía Metropolitana Mark Rowley ha asegurado que se han desplegado “cientos de agentes” para investigar lo sucedido y tratar de encontrar al responsable de la colocación del artefacto. En la investigación, liderada por el Mando Antiterrorista de la Policía, está colaborando el Servicio de Inteligencia de Interior (MI5).
Tras dejar claro que los londinenses van a ver “un aumento considerable” de la presencia policial en las calles, especialmente en el transporte, Rowley ha pedido la colaboración de los ciudadanos que tengan información o imágenes que puedan ayudar a los investigadores. “Pedimos a la gente que esté vigilante y alerta pero no alarmada”, ha añadido.

