
Tacoronte puso ayer el broche de oro a las tradicionales Fiestas del Cristo con la Octava, en una jornada cargada de actos religiosos, con muchísimas personas agolpadas desde temprana hora en el entorno del santuario de la bella imagen del Cristo.
Desde las seis de la mañana comenzaron a llegar, como se viene haciendo desde hace 200 años, peregrinos procedentes del Valle, mayoritariamente de Güímar, un municipio que está hermanado con Tacoronte, que a su vez también suele peregrinar hasta allí para acudir a fiestas como San Pedro y El Socorro. Los peregrinos tardaron en torno a nueve horas en cruzar la cumbre, siendo recibidos con un buen desayuno a su llegada al santuario, donde horas después tuvo lugar la tradicional y emocionante misa de los peregrinos, preámbulo de los actos más institucionales que vendrían después.
El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; el del Cabildo, Carlos Alonso, y alcaldes de varios municipios de Tenerife se dieron cita en el traslado del pendón de la ciudad y en la posterior eucaristía, antes de que se procediera a una larga procesión por el casco histórico de Tacoronte, con miles de personas honrando al venerado Cristo.
Coincidiendo con la Octava del Cristo, también se inauguró la Feria de Artesanía, una de las más antiguas de la isla de Tenerife, al contar ya con 33 años de historia.
