Un centenar de expedientes anuales es lo que el Ayuntamiento de Santa Cruz tramita por no reciclar de manera correcta los cartones en comercios y bancos. Esta “falta de sensibilidad”, reconoce el concejal de Servicios Públicos, Dámaso Arteaga, gracias a las sanciones se ha ido reduciendo, una sensibilización monetaria que, también admitió, se irá implementando a lo largo del próximo año para el resto de vecinos. “Con la llegada del nuevo contrato de limpieza, aunque no solo por eso, se va a modificar la ordenanza municipal, y en ella se revisarán tanto las sanciones como las posibles bonificaciones”. El edil quiso mostrarse cauto con esta medida porque, aunque aseguró a los medios que llegaría, aún es pronto para detallar qué acciones serán sancionadas o bonificadas. Para aplicarlas se contará con inspectores de residuos.
Lo que sí está claro es que el denominado quinto contenedor, dedicado a restos orgánicos, se impondrá de manera gradual el próximo año. “Estamos estudiando si son las comunidades de vecinos las que alberguen este contenedor o si lo pondremos en la calle junto al resto”, detalló Arteaga. El edil añadió que el objetivo es conseguir alcanzar las tasas de reciclaje impuestas por la UE en 2020, que debe ser del 50%. Ahora Santa Cruz está muy por debajo de ese objetivo, en el 15%.
Arteaga avanzó estos datos en la presentación de una campaña de proximidad para la separación de residuos en los barrios de El Toscal y Duggi. Se trata de una campaña que intentará llegar al 90% de las 15.000 personas que viven en ambos barrios. Tres animadoras ambientales se situarán entre las 19.00 y las 21.00 horas, de lunes a viernes, junto a determinados contenedores azules y amarillos con los que cuentan las calles de Duggi y las de El Toscal. Los sábados realizarán esta labor entre las 13.00 y las 15.00 horas.
Quienes se acerquen hasta esos puntos y depositen los residuos de manera correcta, podrán acceder a realizar una tirada en un juego, en forma de ruleta, que determinará su premio. Además, se hará una campaña “puerta a puerta” en 5.000 hogares de ambos barrios, con el objetivo de fomentar la separación de residuos.
