
El Ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, que anunció desde 2016 la redacción de un Plan de Emergencia Municipal (PEMU), y cuya última actualización data de 20 años atrás, tendrá que asumir la petición urgente de los bomberos voluntarios de La Palma, que han solicitado la revisión de las más de 200 bocas de riego contraincendios de la ciudad.
Esta petición llega después de la imposibilidad de los bomberos de hacer uso de la boca contraincendios más próxima al histórico inmueble que albergaba la Bodeguita del Medio en pleno casco histórico de Santa Cruz de La Palma, y que obligó a los bomberos a pedir vehículos autobomba tanto a Medio Ambiente como al Aeropuerto palmero y al Ayuntamiento capitalino, así como pedir a una farmacia que de la calle O’Daly el uso de su toma de agua.
El alcalde de Santa Cruz de La Palma, el socialista Sergio Matos, se refirió a la necesidad de redactar el Plan de Emergencias para la ciudad, y aunque no pudo ser preciso en cuanto a un calendario temporal para su ejecución ni aportó muchos más detalles, sí reconoció su urgencia para atender las demandas de los vecinos de La Cajita Blanca, en esa histórica zona de la ciudad, donde, asumió “las consencuencias de un incendio serían graves”.
Los bomberos voluntarios de La Palma han pedido autorización al Ayuntamiento capitalino autorización para acometer la revisión de estas más de 200 bocas de riego contraincendios, en el marco de una intervención que se llevaría a cabo en dos fases, y con la necesaria colaboración de un téncico de Canaragua, empresa que asumió, tras la privatización del abasto municipal de agua, mantenimiento y modernización de la red, la gestión del servicio y por el que el Ayuntamiento capitalino ingresó algo más de 8 millones de euros que invirtió en pagar deudas.
El Plan de Emergencias para Santa Cruz de La Palma debe contar con un protocolo que se debe hacer llegar a los ciudadanos para saber cómo actuar ante distintas situaciones de emergencia, estableciendo la estructura orgánica y operativa, métodos y vías de evacuación, zonas de acogida y procedimientos.
El proceso de elaboración del PEMU, dentro de la normativa vigente que exige que los municipios cuenten con un documento de estas características, se prolongará por espacio de un año, llevando a cabo un contacto permanente con las diferentes fuerzas y cuerpos de seguridad y asociaciones y organismos con responsabilidad en materia de emergencias.
Durante el desarrollo del plan, la empresa proporcionará asesoría normativa en diferentes áreas como planificación de emergencias, coordinación inter institucional o comunicación sobre emergencias, autoprotección y seguridad. Una vez redactado, se trabajará en la implantación del plan en todos los sectores de la sociedad y se realizará un simulacro con las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado.
