Pocos minutos después de los ocho de la mañana llegaba la primera vecina. Se encontraba apoyada en el muro, en la acera situada enfrente del Colegio García Escámez, a los pies del paso de peatones en el que, el pasado martes, un coche arrolló a dos menores de cuatro y seis años, dejándolos heridos de carácter muy grave. Poco a poco empezaron a llegar numerosas personas que querían mostrar su apoyo a la familia de los niños atropellados y reclamar más medidas de seguridad.
Paulina Díaz, una de las vecinas de la zona, cuya casa se encuentra al lado del centro educativo, fue de las primeras en acudir al emplazamiento de la concentración. Desplegó su pancarta realizada en la mañana de ayer -en la que figuraba la frase ¡Basta ya, más seguridad!- y fue esperando al resto. “Esto es un punto negro desde hace muchos años; es necesario que lo regulen bien, porque son frecuentes los accidentes, incluso yo me he llevado a mi casa cascos de motos tras un siniestro”, señaló a DIARIO DE AVISOS. “Esta barriada lleva más de 70 años y también somos parte de Santa Cruz”, afirmó. “La policía tiene todos los datos, de todos los accidentes que han ocurrido”, recalcó.
Otra de las personas que quiso acudir a la concentración fue Esther Cabrera, vecina de la familia afectada. “Llevamos más de 20 años reclamando más seguridad, porque yo iba con mi hija al colegio y ya pedíamos más control”, indicó. Desde hace cerca de cuatro años vive al lado de los afectados, a quienes califica como una familia muy alegre. “Ahora echo de menos las risas de los niños jugando en el patio”, aseveró.
En esos momentos llegó el padre de los menores atropellados, quien, además de acompañar al colegio a Ángela, su hija mayor, quiso también participar en la concentración de apoyo organizada por sus vecinos y compañeros. Nada más llegar, y como no podía ser de otra manera, todos los presentes le hicieron llegar su cariño y preocupación por la salud de los niños.
A las 8.30 horas, tal y como estaba previsto, los más de 100 asistentes invadieron la calzada y, sobre el paso de peatones en el que dos días antes ocurrió el trágico suceso, empezaron a reclamar una mayor vigilancia y seguridad. Bajo los lemas de “Justicia”, “Basta ya, más seguridad” o “Apoyo a la familia”, los presentes quisieron no solo hacer valer sus necesidades, sino recordar a este matrimonio procedente de África, pero afincado en las Islas desde hace cerca de 20 años, su preocupación y solidaridad.
Precisamente, el momento más emotivo se vivió cuando los asistentes comenzaron a aplaudir alrededor del padre de los pequeños Dereck (4 años) y Evans (6 años), Jack Fandoh. En ese momento, las lágrimas inundaron los ojos, no solo del propio afectado, sino de la mayoría de las personas que allí se congregaron.
El padre de los niños, quien atendió muy amablemente a todos los medios allí congregados, explicó que ayer estaba previsto que el mayor, Evans, pasase a planta. Por el contrario, el pequeño, quien se vio más afectado por el coche de la conductora que, al parecer -todavía se está investigando- se podría haber saltado el semáforo en rojo, aún presenta un estado delicado de salud y tiene afectado un riñón. No obstante, el progenitor se mostró confiado en que, poco a poco, el niño pueda ir evolucionando y se recupere pronto. Recordó, además, cómo dos días antes se encontraba en ese mismo sitio, en la acera, esperando a que el semáforo se pusiera en verde para los viandantes, junto a otras familias. “Mi hija nos avisó de que podíamos pasar y cruzaron primero los niños, entonces vino el coche y los arrolló a mitad del paso de peatones”, relató, a la par que recordó cómo el vehículo había desplazado al pequeño unos metros.
Incluso algunos vecinos presentes en el acto insistieron en que fue gracias a la presencia de varias personas que el coche paró. Además, añadieron que hay testigos que, supuestamente, presenciaron cómo ese vehículo en esa misma vía casi tuvo otro incidente pocos metros antes, pudiendo provocar otro siniestro, en este caso con una persona mayor.
Uno de los colectivos que no quiso dejar de acudir a apoyar a esta familia fue el AMPA del Colegio García Escámez. Su presidenta, María del Mar, recordó que el día antes habían participado en una reunión con el Ayuntamiento e insistió en la importancia de tomar medidas para garantizar la seguridad. La asociación de Vecinos Somosierra Activa también estuvo presente. Una de sus vocales, Rosi, puntualizó que ellos han pedido un radar y un paso de peatones elevado. Ahora solo queda ver cuáles serán, finalmente, las medidas que se adoptarán para que este incidente no se vuelva a repetir.
Reunión con el Ayuntamiento el lunes para buscar soluciones
Los representantes vecinales y de la comunidad educativa trabajan ya en la búsqueda de soluciones para evitar que este tipo de incidentes se vuelvan a repetir. Por ello, el pasado miércoles varios portavoces se reunieron con la concejal de Seguridad Ciudadana de Santa Cruz, Zaida González, y el edil de distrito, Dámaso Arteaga, para plantear distintas medidas. No obstante, en el día de ayer y tras la concentración, el alcalde, José Manuel Bermúdez, se puso en contacto con la directiva del colegio, el AMPA y los colectivos vecinales, con el fin de convocarles a un nuevo encuentro, este lunes, para abordar las acciones que se han de implantar.

